La carta de Cristina esconde un duro mensaje para Alberto Fernández

La carta de Cristina esconde un duro mensaje para Alberto Fernández

La vicepresidenta de la Nación publicó un comunicado en el que se dirige casi exclusivamente a las conjeturas que distintas personalidades de la política venían haciendo sobre su silencio en relación a las negociaciones con el FMI. Sin embargo, también le mandó otro mensaje a Alberto Fernández

Augusto Guisasola

Augusto Guisasola

Cristina volvió a hablar. Lo hizo de nuevo y eligió el mismo formato: publicar un texto. Si en su última carta le había puesto los puntos a la personalidad que ella misma eligió para que sea presidente, ahora puso mayor énfasis en los dichos que la oposición viene tejiendo respecto del silencio que ella guardaba en relación a las negociaciones para un acuerdo con el FMI.

Las interpretaciones han sido muchas, quizás la más figurativa y contundente la aglomeró un título de un prestigioso medio nacional que ella misma citó: “El FMI, la lapicera de Cristina Kirchner y la disputa que recrudece de Alberto Fernández con la vicepresidenta". Es decir, en otras palabras, lo que se viene deslizando es la posibilidad (o seguridad) de que el acuerdo con el FMI había generado una tensión importante entre Alberto y Guzmán con Cristina, Máximo y La Cámpora. 

Alberto y Guzmán han sido señalados por los espacios kirchneristas más duros como quienes serán los principales responsables en caso de que se concrete un mal acuerdo con el organismo internacional. Así, los rumores más fuertes sostienen que Cristina, Máximo y La Cámpora se encargan de marcarle la cancha al presidente y su ministro de Hacienda para que no cedan a los requisitos de ajuste fiscal extremo que solicita el principal acreedor, representado actualmente por la Sra. Kristalina Georgieva

Si bien en este texto CFK se encarga de atender más esas conjeturas e interpretaciones, amplificadas por la oposición, lo cierto es que de alguna manera también ratificó la presión que el presidente Alberto Fernández tiene frente al acuerdo con el FMI. ¿Cómo lo hizo? De manera sigilosa y con un elegante recurso: recordarle al presidente sus propias palabras y las consecuencias que él mismo dijo que tendría un mal arreglo con el FMI: irse a su casa, es decir, dejar la presidencia.

En detalle, Cristina le recordó a Alberto parte del discurso que él pronunció en ocasión del 9 de julio último en Tucumán: "Nunca esperen de mí que firme algo que arruine la vida del pueblo argentino, nunca, nunca. Y espero que me entiendan, porque si alguien espera que yo claudique ante los acreedores o que claudique ante un laboratorio, se equivoca. No lo voy a hacer. Antes me voy a mi casa, porque no tendría realmente cara para entrar en esa sala si hiciera algo semejante”.

No es un disparate interpretar el potencial que esconde el último fragmento de este texto de Cristina, que es recordarle a Alberto su compromiso. De hecho, predominan dos enunciados importantes, uno al principio y el otro al final. Primero, que "ella no tiene la lapicera", sino que la responsabilidad es entera y exclusivamente de Alberto, ya sea por un buen o mal acuerdo, de modo que ella no guarda responsabilidad alguna al respecto. Sin embargo, y como de costumbre, ni lenta ni perezosa y siempre un tanto sigilosa, la vicepresidenta aprovecha y le recuerda a Alberto las palabras que él dijo y que lo comprometerán en el presente y en la historia: "(...) si alguien espera que yo claudique ante los acreedores o que claudique ante un laboratorio, se equivoca. No lo voy a hacer. Antes me voy a mi casa, porque no tendría realmente cara para entrar en esa sala si hiciera algo semejante”.

*Texto en colaboración con Mariano Bustos, jefe de sección Política en MDZ

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