Empresario arrepentido confesó que pagaba coimas

Se trata de Juan Carlos de Goycoechea, ex-CEO de Isolux. Declaró ante Bonadio que funcionarios kirchneristas lo "apretaban" para que aportara a sus campañas.

Foto: La Voz
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 Los datos que se mencionan en los cuadernos que llevaba el chofer Oscar Centeno comienzan a confirmarse. Anoche el ex CEO de la constructora Isolux Juan Carlos de Goycoechea confesó haber pagado sobornos a funcionarios kirchneristas, aunque dijo que los montos eran diferentes a "los que se dicen".

El diario La Nación -que destapó el escándalo durante la semana- publicó esta mañana que De Goycoechea declaró que los funcionarios lo "apretaban" pidiéndole plata para campañas electorales.

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El chofer se lo aseguró al juez Bonadio antes de quedar en libertad. Dijo que lo hizo porque le estaban "trayendo muchos problemas".

La confesión del empresario -que estuvo prófugo debido a que "no se había enterado del pedido de captura"- significa un gran paso para la investigación, ya que ahora hay dos fuentes sin relación entre sí que dieron cuenta de la cadena de recaudación ilegal que supuestamente existió durante los gobiernos kirchneristas.

En su declaración, según contaron allegados al propio empresario, Goycoechea indicó que pagó sobornos bajo presión. Declaró que no tenía más remedio que pagar, pero negó que hubiera efectuado pagos por seis millones de dólares, como estimó el chofer Centeno en sus anotaciones, y aseguró que la cifra era menor.

Ahora resta esperar si el juez Claudio Bonadio homologa el acuerdo de colaboración. Para que el empresario sea considerado legalmente como arrepentido debe aportar información y pruebas que la convaliden que permitan acusar a alguien por encima de él en la cadena de responsabilidades y eventualmente confirmar evidencias ya conocidas.

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En sus cuadernos, Centeno ubica a Goycoechea como protagonista de un pago de 6 millones de dólares a Roberto Baratta -mano derecha del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido- quien luego se la entregaría al secretario privado de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz.

 Según escribe Centeno: "Llevé al Licenciado [Baratta] a Maipú 742 donde se encontró con dos personas y luego subieron al 1 B y luego bajaron del Dpto. el Lic. y una persona con una valija más o menos de 90 cm de alto, por 40 de ancho y 20 cm de espesor. Yo la cargué en el baúl del auto y pesaría más o menos 40 kgs. Era dinero. Y luego lo llevo al Lic. a su dpto. donde se baja con la valija y luego lo traje al Lic. al ministerio. Las personas son de Isolux-Corsan, en la valija había más o menos 6 millones de dólares". 

Otras menciones hacen referencia al pago de cifras menores desde 250.000 dólares a 1.200.000.

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