Se veía venir y ocurrió. Dalmiro Garay, el flamante ministro de la Suprema Corte, debutó en el cargo debiendo inhibirse de actuar en muchas de las causas que por el lugar que ocupa debería analizar. Es que es parte de la Sala 1 del máximo Tribunal y allí llegan gran parte de los reclamos administrativos de los estatales.
Por eso llegaron al despacho de Garay expedientes judiciales en los que se cuestionaban decisiones que él había firmado como ministro de Gobierno. Por eso se autoexcluyó de ellos. Dos expedientes en los que ocurrió eso fueron reclamos de AMPROS, el gremio de los médicos, y de la Asociación de Trabajadores del Estado.
"En razón de haber refrendado en carácter de Ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia el Decreto N° 1737 (B.O. 22/09/2017) por el cual se hizo aplicación de la excepción prevista en el art. 4° de la Ley N° 8.727 cuya inconstitucionalidad es planteada en el caso... sumado a que he refrendado en el referido carácter la Nota N° 418-L de elevación del Poder Ejecutivo del proyecto que luego se convertiría en Ley N° 8.832 cuestionada en autos...estimo me comprende la causal de excusación por lo que solicito se me separe del conocimiento de la presente causa", escribió Garay en el expediente caratulado "AMPROS contra Gobienro de Mendoza por acción de inconstitucionalidad.
Idéntico texto surge de otro expediente gemelo, pero iniciado por ATE.
Dalmiro Garay fue ministro de Gobierno desde diciembre del 2015 hasta el fines de julio de este año. En ese sentido fue quien diagramó gran parte de las reformas impulsadas por el Gobierno en la Justicia y también quien encabezó la defensa legal de los cambios administrativos. Algunas de las causas trascendentes de las que Garay deberá excusarse son todos los reclamos relacionados con las cesantías en el Estado, las contrataciones que son cuestionadas en la Corte por no haberse hecho por concurso y otras decisiones similares.
No es el primer ex funcionario que debe seguir ese camino. Lo mismo le ocurrió a Mario Adaro, que también fue ministro de Gobierno y luego juez de la Corte y a Fernando Simón, que fue secretario Legal y Técnico, senador y luego asumió como Fiscal de Estado, debiendo excusarse de firmar dictámenes que hacían referencia a momentos en que él era funcionario del Gobierno.