En la periódica reunión informativa en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, habló de la financiación de la Iglesia y, ante la consulta de un legislador, precisó lo que cobran los representantes de esta institución.
En este sentido, el jefe de ministros de la Nación dijo que un obispo diocesano cobra $46.800 mensuales, mientras que un obispo auxiliar percibe 40.950 mil pesos, al igual que uno emérito.
El sueldo de los obispos representa un gasto de 130 millones de pesos al año.
En tanto, señaló que los administradores apostólicos y diocesanos también perciben mensualmente una suma de $46.800, terminando de responder la pregunta del bloque Evolución, liderado por Martín Lousteau.