Con la caída de la sesión del martes por falta de quórum ardió troya. El peronismo no bajó al recinto, pero tampoco dieron el presente cuatro radicales, unos por vacaciones (¡¿?!) y otros por "cuestiones personales". Un Cornejo furioso los chuceó con implementar un "ítem banca" para castigarlos con lo que más les duele: tocarles el bolsillo. Patricia Fadel, del PJ, lo trató de "demagógico". ¿Acaso no votamos a nuestros representantes para que las instituciones funcionen como corresponde? ¿No se les paga para trabajar a esos legisladores chicaneros y poco productivos? Al ítem banca debería agregársele otro: el ítem autocrítica.
¿Y el ítem autocrítica, para cuándo? (en 100 palabras)
El papelón de los legisladores que no dan quórum y no votan las leyes habilita a preguntarse por qué no cumplen con el rol para el cual se los votó y por el que se les paga más que bien.