Parece que Sergio Marinelli quiere dejar su impronta de buen administrador al frente del Departamento General de Irrigación, sobre todo en estos tiempos de vacas flacas. "Eficiencia, transparencia y austeridad" son los ejes con los que el funcionario sureño quiere identificar su gestión.
Según un estudio interno, sólo en la sede central del organismo del agua trabajan 330 personas. Para las cuales se venían utilizando por mes unos 5.000 vasos térmicos descartables destinados a tomar infusiones y agua. A esto se suman las dependencias del organismo en toda la provincia, lo cual llevaba a desembolsar mensualmente $6.000 únicamente en este rubro.
Desde este jueves, y aprovechando la celebración del Día del Amigo, todo el personal de la institución (sede central y subdelegaciones) recibió una taza de cerámica con el logo de Irrigación para que la ocupen durante su jornada laboral. De esta manera, el uso de vasos descartables se elimina, se ahorra un poco más y de paso se reduce la cantidad de residuos.
Destacable acción de ahorro y empatía con el personal, sin duda. Eso sí, no se informó cuánto fue lo que se gastó en las flamantes tacitas.