Un histórico líder de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) fue forzado a renunciar a su puesto de planta en el Ministerio de Gobierno. Se trata de Vicente Frezza, a quien el Gobierno intimó para que se se acoja a sus beneficios jubilatorios, ya que se encontraba en edad para hacerlo. Finalmente -tras frustrados intentos por permanecer en planta- el 9 de junio presentó su renuncia.
Frezza está casado con la ex secretaria General del sindicato, Raquel Blas, y tenía un cargo de analista en la Dirección de Informática y Comunicaciones. Según consta en el decreto 1164 publicado este jueves en el Boletín Oficial, el gremialista se ha acogido a los beneficios jubilatorios y tiene 60 días para comunicar a la Caja de Seguro Mutual de la Provincia su decisión de continuar o no con el beneficio que otorga esa institución.
De esta manera, llegó a su punto final a una larga carrera estatal que lo tuvo encabezando durante años la lucha por los trabajadores públicos nucleados en ATE. Incluso, tuvo un rol protagónico como líder del gremio en la década del 2000 para luego delegar ese rol en manos de Raquel Blas.
Frezza tenía un cargo en la Administración Central. Pero estaba adscripto a la Legislatura; en particular al bloque del Frente de Izquierda.
En concreto, fue la cabeza del gremio entre 1999 y 2007. Incluso, después de ello siempre mantuvo influencia en las decisiones de ATE y hasta hace poco tiempo tuvo el cargo de primer vocal.
Sin embargo en el marco de la disputa por el poder que existe con el actual secretario General del Sindicato, Roberto Macho, en marzo de este año se le quitó la licencia gremial y se lo separó del cargo. Lo mismo ocurrió con Raquel y Gabriela Blas.
La respuesta de Frezza a esa acción fue escrachar a Macho por violencia laboral luego de difundir imágenes en las que se puede observar un duro cruce verbal entre el actual conductor del gremio y el secretario adjunto Jorge Chavez.