Ya no sorprende que los Martín Fierro tengan un condimento político. Previsible, pero un espejo cierto de las divisiones de este país. En esta edición, varios "invitaron" a terminar con la grieta estigmatizante. Nadie pidió un pensamiento uniforme. Sí convocar al disenso respetuoso. El otro no debe ser el enemigo, como postula el pensamiento K. Pero al recibir un premio con Intratables el inefable Brancatelli demostró que lo suyo no son los puentes: "Para cerrar la grieta, le voy a regalar a Jorge Lanata la Cristinita de la suerte. Para volver a vivir un poquito mejor todos juntos". ¿Así, Diego?
Brancatellito (en 100 palabras)
El panelista de Intratables y su papelón en la entrega de los Martín Fierro 2017.