¿Cómo pudo un fiscal ser atacado en su despacho?

Fernando Cartasegna, quien investiga coimas en la Policía bonaerense, fue maniatado y amedrentado en su oficina de La Plata por un agresor que entró y salió sin dejar rastro.

El fiscal de La Plata Fernando Cartasegna había sido noticia días atrás por ser víctima de un violento apriete callejero en el que desconocidos lo golpearon y lo amedrentaron por una de las causas que investiga, que es el de las coimas en la Policía bonaerense.

Hoy el mismo fiscal fue víctima de otro ataque aunque esta vez, sorprendentemente, fue en su propio despacho, en el Ministerio Público Fiscal. Cartasegna fue maniatado y amenazado por al menos un hombre que logró ingresar a su oficina y escapar sin ser detectado por el personal de seguridad. 

¿Cómo pudo ocurrir esto?

Luego del ataque del sábado el propio Cartasegna había asegurado que su fiscalía era "el lugar más seguro del Poder Judicial", lo que motivó a los agresores a actuar en la vía pública, según lo relató al diario La Nación. Ese día regresaba de un operativo cuando fue sorprendido al bajar del auto por dos hombres que vestían viejos uniformes de la policía bonaerense y por una mujer que hacía de "campana"; lo golpearon brutalmente y lo amenazaron de muerte; "conozca al próximo Nisman", rezan los panfletos que, incluso, aparecieron pegados en los tribunales.

Sin embargo el Procurador General de Buenos Aires, Julio Conte Grand, confrontó los dichos del fiscal al asegurar que el edificio donde trabaja " tiene un sistema de seguridad bastante laxo".

"Es un típico edificio de Tribunales al cual durante el horario normal de trabajo ingresa mucha gente... empleados, funcionarios... Estábamos fuera de horario (en el momento del ataque de este miércoles) pero es laxo. Hay algún sistema perimetral de cámaras y estamos chequeando qué pasó con la seguridad", relató entrevistado por el programa "Mesa MDZ", de MDZ Radio.

Esto explica cómo pudo ser posible que alguien entrara, agrediera a un fiscal y saliera sin levantar sospechas.

La escena

Conte Grand relató que quien halló al fiscal maniatado fue una colega de éste, con quien había estado tratando temas laborales por teléfono. Cartasegna suele trabajar en la tarde, fuera del horario normal, y la mujer fue a verlo a su despacho. Al llegar se encontró con la puerta cerrada por lo que llamó al personal de Seguridad del edificio.

Al entraron al despacho encontraron al fiscal tendido boca abajo en el suelo, maniatado de manos y pies.

Tras el shock inicial el hombre relató que alguien lo tomó por sorpresa desde atrás, lo golpeó y lo tiró al piso, donde lo redujo con cables de computadora y lo amedrentó "por una causa" antes de irse del lugar.

"Pasó por una mesa de la fiscalía, espolvoreó azúcar, dibujó la palabra Nisman y se fue; estamos investigando por dónde entró y por dónde salió", señaló el Procurador a Mesa MDZ.

La entrevista completa al procurador bonaerense Julio Conte Grand en MDZ Radio: