Este martes se presentó el proyecto de reforma de la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad que anunció ayer Alfredo Cornejo, durante la Asamblea Legislativa. La iniciativa ingresó por el Senado, cámara donde se tratará en primer término para después, en caso de ser aprobada, ser evaluada en Diputados.
En el proyecto se pone énfasis en que la ley nacional 24.660 no cumplió con sus objetivos de resocialización y que la ley provincial 8.465, sancionada a posteriori, tampoco.
La nueva iniciativa, en términos generales, no obligaría a los presos a trabajar, pero el no hacerlo implicaría que los internos no puedan acceder a beneficios como salidas transitorias o régimen de semilibertad.
Hoy en día, de 4.600 presos, 1260 trabajan.
Al respecto, el proyecto indica: "Se agregan nuevos requisitos que son cumplir efectivamente con las labores mínimas exigidas por la autoridad y el trabajo, tanto en cantidad como en calidad, la acreditación de pago de los gastos de su estadía o internación en los lugares de detención".
El nuevo proyecto agrega que los presos deberán realizar "labores generales del establecimiento o comisiones que se le encomienden con el fin de contribuir al orden, mantenimiento, higiene y limpieza de los lugares de alojamiento y espacios comunes dentro de cada módulo y/o pabellón por lo menos una hora diaria".
Mirá el proyecto completo: