Barajar y dar de nuevo. El 2017 arrancó como un año de cambios para el gobernador Alfredo Cornejo. Ya en enero tuvo que soportar el sacudón que generó la renuncia de Rubén Giacchi tras una denuncia por violencia de género. Sin embargo, a eso se sumó la salida de Enrique Vaquié, el enroque de Martín Kerchner, la migración de Liliana Muñoz de Lázaro, el cambio de funciones de Sergio Marinelli y decenas de movimientos internos que han intentado disimular. A menos de un año y medio de su asunción, el gobernador ya se ha visto obligado a poner parches a su gabinete.
"Figu" complicada
La figurita del ministro de Salud era una de las complicadas. Al tratarse de un área sensible, el elegido debía ser una persona en la cual el mandatario pudiera confiar temas delicados y fundamentales para la sociedad. Si bien al principio tuvo dudas, día a día Rubén Giacchi se fue ganando el favor del gobernador, quien estaba muy conforme con su desempeño. Sin embargo, de la noche a la mañana todo cambió. Giacchi fue denunciado por violencia de género y Cornejo tuvo que buscar un reemplazante. La elegida fue Claudia Najul, presidenta de bloque de la UCR en el Senado y alineada con el sanrafaelino Ernesto Sanz.
La página de Salud ha sido una de las más complicadas del álbum ministerial. Pocos días después de asunción de Najul, Cornejo decidió cambiar otra de las figus de ese ministerio. La renuncia de Francisco Barbazza en el Tribunal de Cuentas dejó vacante un cargo de vocal y el mandatario propuso que sea ocupado por la subdirectora de Administración y Control de Salud, Liliana Muñoz de Lázaro. El cambio no fue sencillo, sino que acarreó un efecto dominó que desencadenó nuevas modificaciones en la cartera. Elisabeth Criscitelli reemplazó a Muñoz, Elsa María Montalto se convirtió en directora General de Administración en el Ministerio de Salud y Gabriel Esteban López ocupó el lugar de la renunciante Aldana Julieta Pizarro Valle en la Dirección General de Administración de Desarrollo Social.
Figurita repetida
La de Martín Kerchner es una de las figuritas que más se repiten en el mazo de Cornejo. Cada vez que hay que llenar un espacio, aparece su nombre entre las opciones. Tal es así, que con la salida de Enrique Vaquié, el gobernador decidió despegarla de la página del Ministerio de Hacienda, para ubicarlo como nuevo ministro de Economía, Infraestructura y Energía. El lugar de Kerchner en Hacienda fue ocupado por Lisandro Nieri, quien al convertirse en ministro delegó la Agencia de Financiamiento para el Desarrollo en manos de Víctor Fayad.
Lisandro Nieri (Hacienda) junto a Martín Kerchner (Economía)
Un espacio vacío
La Secretaría de Servicios Públicos y Transporte está a punto de quedarse sin su titular. Sergio Marinelli fue nominado por Cornejo para convertirse en Superintendente del Departamento General de Irrigación y está previsto que en los próximos desembarque en esa nueva función. Mientras tanto, el gobernador revisa la pila de figuritas en las que ha agrupado a los posibles reemplazantes del sanrafaelino. Todavía no elige ninguna.
Figurita comodín
La renuncia de Enrique Vaquié para convertirse en vicepresidente del Banco Nación no sólo obligó a buscar un reemplazo para el ministerio de Economía, Infraestructura y Energía. También dejó un lugar en el directorio de YPF. Para ocuparlo, Cornejo eligió una figurita que suele ajustarse a cualquier casillero. Se trata de Gabriel Fidel, ex director de Pro Mendoza y actual parlamentario en el Mercosur.
Se lo llevó el viento
En medio de una investigación por irregularidades en la concesión de permisos de bomberos, Oscar Pizarro dejó de ser el titular de Defensa Civil. Su figurita se estaba despegando desde hacía tiempo, cuestionado por subestimar tormentas que generaron severos daños materiales y -sobre todo- por su falta de reacción en el teatro griego Frank Romero Day la noche en que cayó la parrilla de luces y una grúa se desplomó sobre las gradas. En lugar de calmar las aguas en el momento de crisis, el funcionario se descompensó y tuvo que pedir licencia médica. Tras su renuncia, nadie fue designado y la función es cumplida de manera interina por el jefe de la Policía, Roberto Munives.