Minutos después de que el gobernador Alfredo Cornejo lo oficializara como aspirante a superintendente del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli dijo sentir un sabor agridulce y sentimientos encontrados. Según manifestó, dejará muchas materias pendientes en la Secretaría de Transporte, donde a lo largo del último año se pusieron en movimiento los mecanismos para transformar el sistema de transporte públicos de pasajeros. En concreto, el funcionario adelantó que la licitación del nuevo sistema contempla el fin del pago a las empresas por kilómetro recorrido e incluye algunas cláusulas para favorecer a aquellas compañías que presten un mejor servicio a los usuarios.
"Se va a cambiar la forma de pago. Ya no será más por kilómetro, sino en función del cumplimiento de las frecuencias, el nivel de inversión, la existencia de costos operativos eficientes", anticipó Marinelli y admitió que la idea es que el cambio comience a aplicarse a partir de enero del 2018. En este sentido, el hombre que en los próximos días dejará su cargo vacante sostuvo que a partir del año que viene se penalizará a las empresas de transportes que no cumplan sus compromisos o dejen de recoger pasajeros en las paradas de colectivos.
"Si quieren ganar más, tendrán que cumplir frecuencia y llevar más gente", esgrimió Marinelli.
De esta manera, en sus últimos días al frente del área se atrevió a deslizar los primeros detalles de una licitación en la que se trabaja desde el principios de la gestión y que establecerá las reglas del transporte público de pasajeros para los próximos 10 años. Se trata de una deuda que la provincia arrastra desde el gobierno de Francisco Pérez, durante el cual comenzó a discutirse al respecto.
Sin embargo, este no es el único cambio que se impulsa en la materia. Además de ello, es inminente el inicio de obras en la Terminal de Ómnibus, la cual pasará a estar en manos de empresas privadas que se han comprometido a desarrollar una inversión de 240 millones de pesos en los próximos tres años.
Por otra parte, Marinelli dedicó un párrafo aparte a otra de las metas que quedarán pendientes para su sucesor. Se trata de darle forma al viejo sueño de contar con un tablero inteligente que permita saber dónde están colectivos, si vienen con retraso e incluso si hay desvíos en las calles del Gran Mendoza.
Para eso, existen ambiciosos proyectos de inversión en material tecnológico que permita brindar un servicio inteligente y efectivo. El primer paso, sería habilitar un call center con un 0800 destinado exclusivamente a recibir y brindar información sobre el transporte público. Esos datos podrían contrastarse en simultáneo con el tablero integrado,el cual posibilitará chequear los datos de los pasajeros y los de los empresarios. En base a ello, se multará a las compañías que no estén cumpliendo sus compromisos.
"La idea es arrancar con un sistema más barato que el actual pero que a la vez sea más eficiente", concluyó el hombre que armaría al que solo le falta la aprobación del Senado para hacer las valijas y cambiar la Secretaría de Servicios Públicos por la conducción del Departamento General de Irrigación.