La crisis del 2001, considerada como la peor catástrofe política, social y económica en la historia de la Argentina, dejó episodios que, vistos desde la distancia y la racionalidad, evidencian la gravedad de los hechos que desataron una verdadera hecatombe entre los argentinos a principios del siglo XXI.
El ministro de Medios y Contenidos Públicos de la Nación, Hernán Lombardi, fue uno de los testigos 'privilegiados' que tuvo la secuencia de la crisis del 19 y 20 de diciembre del 2001, dado que por aquella época era el titular del Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes del gobierno de la Alianza, bajo la conducción de Fernando De la Rúa. Incluso Lombardi fue el último funcionario que despidió a De la Rúa antes de aquel viaje en helicóptero que quedó marcada en la memoria colectiva de los argentinos.
A poco más de quince años, y nuevamente en un rol oficialista, aunque desde otro lugar y bajo una realidad que, pese a los malos augurios, es muy distinta a la del 2001, Lombardi recordó a MDZ esos "duros" momentos que le tocó vivir como funcionario. Lombardi apuntó a determinados sectores del peronismo de Buenos Aires como los que "aceleraron" la caída del gobierno de la Alianza. "Fueron momentos de muchísima angustia. Me acuerdo de haberle dado la mano al presidente antes de que se fuera de la Casa Rosada, y yo lloraba mucho. Me preguntó por qué lloraba y le respondí: ¿Le parece poco?", recordó sobre el último momento con De La Rúa. "Debo reconocer que estaba muy conmovido porque la noche anterior, del 19 al 20 de diciembre, hubo un intento de toma en la Quinta de Olivos por parte de grupos desestabilizadores, con gente trepada a los muros, algo que fue muy traumático. Y con la Policía de la provincia de Buenos Aires que le retiró la custodia al presidente en Olivos unas horas antes, viviendo momentos de mucha tensión. El presidente corría verdadero peligro", explicó el funcionario.
En ese sentido, coincide que lo que el propio De La Rúa dijo en MDZ Radio el año pasado: hubo un plan para agudizar la crisis. "Una semana después, la madrugada del 31 de diciembre, el presidente Alberto Rodríguez Saá estaba en Chapadmalal y la Bonaerense le retiró la custodia, exactamente lo mismo que hizo con De la Rúa, lo que derivó en la renuncia del de Rodríguez Saá desde San Luis. Fueron hechos institucionales gravísimos que dejaron a la figura presidencial desguarnecida", aseguró. "Es imposible no dejar de ver los hilos de conexión. Ahí después aparecieron quienes verdaderamente habían impulsado el golpe, llegando al poder", dijo.
"La situación económica era dramática, inclusive desde hacía seis meses antes de la elección presidencial de 1999, cuando Brasil devalúó su moneda al 300% a fines de enero de ese año, ya toda la estructura económica de la Argentina quedó en crisis porque el motor del crecimiento de la economía argentina durante el menemismo había sido el Mercosur".
En los últimos días hubo rememoración de esos hechos luego de que, supuetamente, Macri intentó tomar distancia de De La Rúa. Lombardi, que fue funcionario de ambos, hizo una autocrítica sobre el gobierno de la Alianza. "Con una crisis económica preocupante y un déficit fiscal formidable que dejó el menemismo, desde la asunción de De la Rúa la situación era gravísima. De todos modos, esto no excluye los errores serios de diagnóstico y ejecución que tuvo el gobierno de la Alianza. Tampoco hay que ser ingenuo, y se debe recordar que una parte sustancial de la política de la provincia de Buenos Aires contribuyó decisivamente a los hechos trágicos del 19 y 20 de diciembre del 2001", aseguró. Más allá de la situación que vivía el país, Lombardi asegura que hubo un golpe. "Una situación económicamente tremenda que necesitaba de una unidad que nadie daba, errores del propio gobierno y sectores que se dedicaron al asalto al poder".