El procurador de la Corte Alejandro Gullé defendió la investigación que se lleva adelante en la causa en la que hay siete rugbiers imputados. Gullé aseguró que no hay protección especial hacia nadie. "Si estos chicos son culpables van a ir presos. Y si son inocentes van a quedar libres. Esto va a ocurrir si hay marcha o si no hay macha", dijo el Procurador, respondiendo a algunos cuestionamientos que surgieron porque los siete imputados fueron liberados.
En este sentido, el funcionario aclaró que el no puede tomar decisiones en una causa particular, en la cual actúa el fiscal que corresponde. De todas maneras, aclaró que si se ha informado acerca de la situación y subrayó que pidió explicaciones sobre el supuesto trato preferencial para salir del Poder Judicial.
"Se habla de trato desigual porque luego de declarar cuatro rugbiers bajaron por el ascensor de magistrados.
La policía desvió a algunos y los metió por ahí pero sin que existiera ninguna orden de la unidad fiscal", aclaró Gullé. Según manifestó, fue una decisión de la custodia por cuestiones de seguridad fundadas en la cantidad de personas que esperaban por la otra salida.
También agregó que los imputados se encuentran en libertad porque no hay resultados positivos o pruebas que justifiquen su detención. "Hay una denuncia que genera una calificación, pero tenemos que justificar la calificación con elementos objetivos de prueba como las pericias o las pruebas de ADN", aseveró el procurador y descartó cualquier tipo de trato preferencial.
"Si estos chicos son culpables van a ser llevados a juicio y si tienen que ir presos, lo irán. Y si no son culpables y resulta que son inocentes saldrán sobreseídos, como le corresponde a cualquier hijo de vecino. Esto no tiene influencia política de ninguna naturaleza", aclaró el jefe de fiscales.
"Los fiscales tienen autonomía y se mueven con autonomía. No los podemos tratar como personas que solo reciben órdenes", dijo Gullé, defendiendo el accionar de los investigadores. El titular del Ministerio Público aseguró que es necesario que se produzcan pruebas contundentes y que no hay ninguna orden de apresar o liberar detenidos. "Las instrucciones del Ministerio Público son claras. Hay recomendaciones especiales en algunos casos, como los delitos cometidos por portación de armas", dijo Gullé.
El 22 de diciembre hubo una fiesta privada organizada por el equipo de Seven de la Unión de Rugby de Cuyo para celebrar un título. Una joven, que también practica ese deporte, denunció algunos días más tarde que había sido violada en esa fiesta. Por el caso hay 7 imputados.
Las dificultades del caso
Recién la semana que viene se podrían tomar las muestras a los imputados para cotejar el ADN con las muestras de fluido que fueron halladas en prendas de vestir de la víctima. Y recién cuando ese cruce de información se produzca, habrá más certezas.
Justamente la principal prueba a cotejar son las muestras de fluidos que fueron hallados en las prendas de vestir. Un dato clave es que hay solo dos muestras y los peritos creen difícil de hallar rastros genéticos de más personas. Ese es uno de los problemas que ven a futuro para sostener la acusación contra los siete imputados. Ignacio Ceschín ,Enzo Falaschi, Lisandro Biffi, Exequiel Pelaia, Maximiliano Filizzola y Sebastián Vanin están imputados por abuso sexual agravado con acceso carnal. José "Gaita" Hervida está acusado de abuso simple.
La imputación formal contra se mantiene para que se puedan producir las pruebas; en particular la toma de muestras de sangre para comparar los patrones genéticos. Ahora los acusados deben nombrar un perito de parte para que supervise el proceso y luego sí tomar y comparar las muestras.
La fiesta donde se habría producido el abuso fue el 22 de diciembre. La denuncia se presentó algunos días después y las pruebas comenzaron a reunirse más tarde. La imputación se ejecutó esta semana luego de que aparecieran nuevas pruebas.