El gobernador Alfredo Cornejo aprovechó ayer la inauguración de la Unidad Fiscal de Violencia de Género para ponderar los avances que se han dado en el último año en materia judicial. Sin embargo, volvió a exigir mayor agilidad, mejor administración y más compromiso a las autoridades del Poder Judicial. Si bien sostuvo que ya hay resultados concretos que demuestran una tasa de homicidios menor por cada 100 mil habitantes y un descenso en las tasa de robos agravados, manifestó que aún queda mucho por hacer. "Hemos mejorado, pero lejos de lo que necesitamos", advirtió el mandatario.
En este sentido, el jefe del Ejecutivo destacó la importancia de las leyes sancionadas por la Legislatura y la creación de unidades fiscales especializadas en distintos delitos, como Homicidios; Robos Agravados; Delitos Económicos; Sustracción de Automotores y Unidad Fiscal en lo Correccional. Incluso alabó el trabajo realizado por el procurador Alejandro Gullé desde que se hizo cargo de la procuración general de la Corte y afirmó que en poco tiempo logró implementar muchas de las propuestas que se hicieron durante la última campaña electoral.
A pesar de ello, aclaró que todavía falta mucho por mejorar y advirtió que para que eso posible es necesario que los empleados judiciales acompañen con gestión los cambios legislativos que se han realizado en el último año.
"Eso no se logra con discursos ni con leyes, sino con empleados judiciales que acompañen en esta tarea", aseveró.
Al mismo tiempo, volvió a remarcar que no es necesario incrementar los recursos para que mejoren los servicios, sino que el Poder Judicial tiene que optimizar los que ya posee. "Hay que funcionar mejor con la misma plata. No se puede seguir poniendo dinero para obtener pobres resultados. En un año, este gobernador tiene 4.000 empleados menos sin que empeoren los servicios, mientras que en la Justicia hay 150 trabajadores más", esgrimió.
Además, sostuvo que más allá de las críticas periodísticas que existan hacia la Justicia, es necesario comprender que son los ciudadanos los que consideran que el sistema no está funcionando bien. "Es necesario trabajar mano a mano, dando lo mejor y con liderazgo", adhirió y pidió a las autoridades del Poder Judicial "no hacerse los distraídos".
"La gestión del día a día es dura y la dan funcionarios que se dedican a ver que los procesos sean justos, ágiles y se ajusten a derecho", remarcó de cara a los miembros de la Corte y varios fiscales de la provincia que estuvieron presentes.
El mandatario también dedicó parte de su discurso a cuestionar la certeza de los testimonios en las investigaciones judiciales y aclaró que si bien orientativos, para resolver es necesario contar con pruebas concretas. "Tenemos que ir a hacia pruebas indubitables, como huellas dactilares, exámenes físicos y pruebas de ADN. Las bases de datos están mejor de como las recibí, pero no es gran mérito porque estaban bastante mal", disparó.
"El día que podemos contrastar dato, las pruebas serán contundentes y las condenas rápidas", concluyó el mandatario.