Los conflictos internos de ATE Mendoza parecen no tener fin. Esta mañana se generaron nuevos incidentes que terminaron en otra denuncia penal contra la actual conducción, encabezada por Roberto Macho. Específicamente, su segundo en el orden de mando, el secretario Adjunto del sindicato Jorge Chávez, lo denunció por faltante de expedientes en la oficina que este último conduce. "Lo que se hizo fue el cambio de lugar de una oficina", aclaró Macho y aseguró que no tiene conocimiento de la supuesta falta de documentación.
La tensión comenzó a primera hora de la mañana. Según manifestó Chávez, al llegar al sindicato se encontró con que habían cambiado la cerradura de su oficina y dentro de la misma había gente que no pertenece a su sector. Chávez está alineado con el ala de ATE que responde a Raquel Blas, hoy enemistada con el actual secretario General, Roberto Macho.
"Lo que pasó hoy es lo mismo que siempre: Macho se siente el dueño del sindicato", advirtió Chávez a MDZ. "Llegamos a nuestros lugares de trabajo y estaban ocupadas por 15 personas que le responden a él. Incluso habían cambiado la cerradura", agregó el gremialista.
Se trata de un nuevo capítulo en una interna que se ha recrudecido a lo largo de los meses, durante los cuales han llovido denuncias cruzadas por malversación de fondos y mala administración. Tan áspera es la situación en el gremio, que en el mes de diciembre se le quitó la licencia gremial a Raquel Blas, quien este viernes volverá a trabajar como docente en una escuela primaria del barrio La Estanzuela.
Luego de los altercados de esta mañana, Chávez aseguró que presentará una denuncia penal contra las autoridades del gremio debido a que se llevaron documentación que tenía en su oficina.
Por el otro lado, Roberto Macho salió a aclarar que el cambio de llaves es un procedimiento normal y que se hizo el último viernes con la presencia de escribanos y personal del Ministerio de Trabajo. "Fue una medida dispuesta por el Consejo Directivo Provincial", adhirió.
En cuanto al traslado de la oficina administrativa, confirmó que la decisión la tomó por cuestiones organizativas. "No pasó nada que llamara la atención", minimizó.
La división que hoy existe en la Asociación de Trabajadores del Estado deja en un lugar incómodo a sus afiliados, muchos de los cuales ofician de espectadores y procuran no involucrarse en la disputa de poder.