"Los hemos hecho laburar" celebraron en el Gobierno de Alfredo Cornejo refiriéndose a que Diputados aprobó una nueva reforma judicial -"la número 27", se apresuraron a aclarar- que aspira a crear un fuero penal colegiado en donde un mismo juez podrá dedicarse exclusivamente al dictado de sentencias con la salvedad de que tendrá que atender causas de las distintas competencias: correccional, flagrancia, ejecución y garantías.
Tratando de superar el trago amargo de que la reforma integral y la ampliación de la Suprema Corte quedara en el camino por el rechazo de los aliados del Frente Cambia Mendoza -específicamente del diputado demócrata Marcos Niven-, el Gobierno consiguió que la Casa de las Leyes aprobara una nueva modificación a nivel de las estructuras judiciales. Tras la sanción inicial del Senado, este mediodía Diputados dio la sanción definitiva a la creación de un fuero penal colegiado.
Más sobre este tema
Nadie vio venir la reforma judicial más importante del año
Este miércoles se convirtió en ley la creación de los juzgados penales colegiados. Los especialistas hablan de una verdadera transformación operativa.
La reforma en seis puntos
1-Los jueces podrán dedicarse de lleno al dictado de sentencia: para ello se realizará una división entre las funciones administrativa y jurisdiccional. Es decir que la labor de verificar si la sala de audiencia está desocupada en el horario en que se llamó a la misma, si están las partes presentes, entre otras cosas, serán tareas de una Oficina de Gestión Administrativa Penal y no ya del magistrado. Dicha Oficina se pondrá en marcha a partir de la reestructuración de los recursos existentes.
2-Los jueces van a integrar una especie de "colegio" de jueces. Todos deberán estar disponibles para atender causas de las distintas competencias: Flagrancia, Garantías, Correcional, Ejecución Penal.
3-La ausencia de un juez no implicará la suspensión de la audiencia sino que la Oficina de Gestión Administrativa Penal será la encargada de proponer a otro magistrado para su reemplazo inmediato, sin derivar en los conocidos problemas de subrogancia.
4-Se ajusta y amplía el horario de las audiencias, remarcando que éstas deben hacerse entre las 8 y las 19, esto atento a que la mayoría de las audiencias, actualmente, se concentran en horario de mañana y disminuyen después de las 14.
5-Se le quita la "agenda" a los jueces. Hasta hoy, los magistrados manejaban los horarios para la concreción de las audiencias, con la reforma será la Oficina en cuestión bajo la órbita de la Corte la que proponga la grilla de audiencias.
6-La reforma se implementará en plazos pero se estima que a partir de mediados de 2018 sea un hecho.
El subsecretario de Justicia de Cornejo, Marcelo D'Agostino fue el primero en festejar la sanción de la reforma destacando que implica "un cambio de paradigma, cambian las estructuras, hoy la Justicia Penal en la instancia inferior tiene los juzgados de ejecución y de garantías establecidos como si fueran islas, en donde la cabeza es el juez y abajo están los empleados y secretarios. Hoy, un juez que no tiene interrelación con los otros juzgados y se ocupa de dictar sentencia pero también de si falta tóner, de si falta papel, si están los detenidos, los testigos, verificar que la sala de audiencia esté disponible".
Por su lado, el presidente de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales en donde se analizó la iniciativa, Jorge Albarracín (UCR), hizo foco en la necesidad de capacitación por parte del personal judicial para que la reforma se concrete: "Para llevarlo a la práctica hace falta mucha capacitación, ya están funcionando los juzgados civiles en la misma línea. Es un cambio conceptual, sin dudas", dijo y consideró que "hay buena predisposición de la Corte".