Luego de freezar la idea de firmar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para la reforma previsional, el presidente Mauricio Macri dispuso esta noche abrir una "mesa de diálogo" con gobernadores y legisladores para intentar destrabar la situación.
La decisión llega luego del fuerte rechazo de aliados -con Elisa Carrió a la cabeza- al posible DNU y tras una jornada de tensión y violencia dentro y fuera del Congreso de la Nación.
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Fuentes de Gobierno señalaron que esta misma noche se cursaban invitaciones a los gobernadores para que se desplacen mañana mismo a Buenos Aires a fin de mantener un eventual encuentro con el presidente Mauricio Macri.
Para evitar sesionar el 19 y 20 de diciembre, por lo simbólico de la fecha en relación a lo sucedido en 2001, buscarán hacerlo el lunes 18 por la tarde.
Desde el oficialismo buscarán que antes de esa sesión, posiblemente el lunes por la mañana, los gobernadores que firmaron el acuerdo que derivó en la elaboración de este proyecto, entre otros, avalen públicamente el texto y comprometan la asistencia de sus diputados y el voto a favor.
Para convencer a quienes hoy dudaban de aprobar el texto original, desde el oficialismo no descartan la posibilidad de efectuar una reasignación presupuestaria para compensar la pérdida que los jubilados sufrirían en marzo como consecuencia del empalme de ambos sistemas de movilidad previsional.