El conflicto interno entre los senadores radicales que había frenado la sesión del martes pasado se resolvió y el martes próximo podría avanzar el proyecto para ampliar la Suprema Corte de 7 a 9 miembros.
Walter Soto y Raúl Ferrer, los radicales díscolos, accedieron a dar quórum y apoyar el proyecto, que fue presentado por Juan Carlos Jaliff y respaldado por el gobernador Alfredo Cornejo.
Más sobre este tema
Sin diálogo, la "tropa" radical fuerza la reforma a la Corte
No habrá cambios en la letra del proyecto y tampoco objeciones fuertes. Los senadores se conformaron con haber "ganado una semana" para conocerlo. "Nos han escuchado y quiero reconocer el gesto del Gobierno de darnos tiempo, debatir y que nos expliquen el proyecto. Vamos a ir el martes a la sesión y vamos a apoyarlo", dijo a MDZ Walter Soto. .
En las negociaciones estuvieron el propio Jaliff, Jorge Palero y varios emisarios del Ejecutivo, como el ministro Dalmiro Garay. Pero incluso el gobernador Alfredo Cornejo habló con los senadores disidentes. "Este es un muy buen gobierno. Nosotros hemos apoyado todas las leyes. Lo único que pedimos siempre es tiempo para conocer y debatir los temas. Creo que lo hemos logrado porque se ha difundido la importancia del proyecto", dijo Soto.
Juan Carlos Jaliff confirmó el cambio en la estrategia. La sesión especial que había sido convocada para mañana, no se realizará. Es decir, está convocada pero los senadores del oficialismo la harán caer. Entonces será en la sesión ordinaria del martes próximo cuando se trate el tema. Si Soto y Ferrer cumplen con lo que anunciaron, habrá quórum asegurado y también votos para la aprobación. Luego pasará a la Cámara de Diputados, donde hay otros problemas para el oficialismo: convencer a los aliados que se han manifestado en contra o a los disidentes del PJ.
En la misma sesión del martes también se destrabarían otros proyectos clave, como la ley de Seguridad Vial, la de Acceso a la Información y las leyes Impositiva y de Avalúo Fiscal.