Alejandro Vandenbroele empezó a cumplir con lo que prometió. Durante la mañana de hoy ingresó a la Fiscalía de Jorge Di Lello para empezar a contar todo lo que sabe como testigo "arrepentido".
De traje y anteojos negros, Vandenbroele ingresó a la oficina de Di Lello a las 10.15. Su arribo fue sorpresivo ya que desde que el supuesto testaferro de Boudou se transformó en "arrepentido" todos sus movimientos se volvieron secretos para resguardar su seguridad.
En esa dependencia del Ministerio Público Fiscal están radicadas las causas en las que Vandenbroele está imputado: el caso Ciccone, la asociación ilícita por la que fueron detenidos Boudou y José María Núñez Carmona hace unos días, y el negocio entre la empresa The Old Fund y la provincia de Formosa. El juez a cargo de esos expedientes es Ariel Lijo.
Vandenbroele podría no solo ventilar detalles de la trama secreta del negocio de la ex Ciccone y de la renegociación de la deuda formoseña, también podría implicar aún más al ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y a funcionarios provinciales, como Martín Cortés, del Banco de Formosa. También se cree que con su testimonio complicará a un poderoso empresario, que habría sido vital en la trama de la ex Ciccone y que figura desde hace mucho tiempo en la lista de indeseados de Mauricio Macri.