La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, aseguró hoy que "nuestro sistema de votación es arcaico" en referencia al tiempo que toma cargar los datos durante las elecciones, y volvió a pedir por la boleta única electrónica.
En una entrevista publicada por el diario Clarín, Vidal adelantó que tras las legislativas del 22, Cambiemos va a "esperar los resultados" para realizar un posible festejo, no como sucedió en las PASO, cuando el candidato Esteban Bullrich anunció una victoria que finalmente no fue.
Además, la gobernadora indicó que "esta elección, si los bonaerenses nos vuelven a elegir, es más responsabilidad, no es un cheque en blanco, solo es garantía de que tenemos que seguir trabajando".
Agregó que, de todos modos, nada está dicho porque "en una provincia donde todavía hay tantos problemas por resolver", no se puede "estar nunca tranquilo", y señaló que el voto es "de la gente, ni de Unidad Ciudadana, ni de Cambiemos ni del Frente Renovador".
La gobernadora consideró también que la gobernabilidad no depende de que Cambiemos gane o pierda, pero admitió que es una elección "importante" porque "se define si se consolida el cambio" o se vuelve para atrás a "un sistema que gobernó por más de 25 años y que dejó una provincia que sigue doliendo", más allá de que hayan "podido empezar un camino de cambio".
En cuanto a la posibilidad de reelección, Vidal dejó clara su posición respecto a que es apresurado especular con esa alternativa, y afirmó que "es una decisión que solo se puede tomar habiendo transcurrido más tiempo" en el mandato.
"Mi energía está puesta en el hacer, si se necesita continuar 4 años más o no lo definiremos con el Presidente. Soy parte del equipo, siempre ocupé el rol en el que podía ayudar. Creo en un cambio en serio en la Provincia. Donde pueda aportar, voy a estar", remarcó.
Respecto a los últimos gobiernos de la provincia, dijo que fueron los bonaerenses los que dejaron atrás ese sistema que "los estafó durante más de 25 años", y consideró que ese sistema "de mínima miraba para otro lado, y de máxima era cómplice del narcotráfico, de la venta ilegal, con policía corrupta".
"Es un sistema que instaló una cultura de intermediación para que la gente recibiera de alguien, algo que por derecho le correspondía. Es un sistema con mucha gente esperando hace 40 años asfalto. Los bonaerenses quieren dejar ese sistema atrás", destacó.
Fuente: Télam