El Poder Ejecutivo nacional avanza en la presentación de un cuerpo de normas que limiten la permeabilidad de las fronteras.
"En 10 años solamente echamos a 30 personas, algo funcionó mal. Esto lo que ha hecho fue explotar una logística que se ha instalado en las villas", señaló el director de Migraciones, Horacio García. El funcionario, justificó el avance del Gobierno para endurecer los controles de ingreso al país de los extranjeros y, al mismo tiempo, acelerar su salida en el caso de que cometan delitos.
En diálogo con el medio porteño Infobae, especificó cuatro lineamientos:
1- Agilizar los convenios de información con Estados Unidos, Colombia y los países limítrofes. Además, con las empresas aéreas de transporte de pasajeros a través de los sistemas API (Información Anticipada sobre Pasajeros) y RNP (Registro de Nombres de Pasajeros).
2- Abordar el foco de la problemática, las "zonas de paraguayos o peruanos", según advierten en el Ejecutivo, que se insertan en los asentamientos. Reforzar el trabajo con la PROCUNAR, la fiscalía antidroga, para establecer un sistema de prohibición de reingresos para personas con antecedentes importantes.
3- Intensificar el trabajo en el Registro Nacional de las Personas (RENAPER). Capacitar al personal y controlar los pasos fronterizos.
4- Según datos de Migraciones, durante el 2016 Argentina fue el país que más radicaciones generó en América del Sur, y el que le sigue está 50 por ciento abajo. "Se dieron 28 mil turnos a migrantes para que regularicen su situación; este país tiene autoridad moral para sentarse a discutir la forma en la que ingresan y cómo le ponemos cortapisas a los delincuentes, para que se vayan", planteó García.