Poco después de definida la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en el Senado de ese país, la expresidenta Cristina Kirchner lamentó el "golpe institucional" y envió su apoyo al Partido de los Trabajadores (PT).
En una ráfaga de mensajes por la red social Twitter, la exmandataria argentina consideró que "se consumó en Brasil el golpe institucional" , lo que representa "una nueva forma de violentar la soberanía popular".
"Nuestro corazón junto al pueblo brasileño, Dilma, Lula y los compañeros del PT", agregó Cristina.