Las dos estrategias que maneja Lázaro Báez

Con Cristina en Buenos Aires, el empresario K analiza el declarar o el defenderse. Cuánto incide el rol de sus hijos.

Foto: Telam
Foto: Telam

Dos estrategias que pueden determinar su futuro. Esto analiza en estas horas el empresario K Lázaro Báez, detenido y procesado por lavado de dinero. Declarar o defenderse. Así lo describe un informe de La Nación escrito por eel periodista Hugo Alconada Mon.

¿Hacia adónde quiere ir Baez? 

Según el autor de la nota, tras consultar a tres fuentes, el empresario K pretende que: dejen en paz a sus cuatro hijos, que más pronto que tarde le otorguen el beneficio del arresto domiciliario y que pueda negociar con la Cámara Federal o con otro juez. Sobre esto último, una de las fuentes consultadas por La Nación consideran que "algunos creen que Casanello y Marijuán ahora avanzan contra sus hijos para «quebrarlo» a Báez y que hable. Pero él está convencido de que, en realidad, lo están amenazando para que no hable sobre la ex presidenta".

¿Va a declarar contra Cristina o Máximo?

Las fuentes consultadas aportaron respondieron, en la mayoría de los casos, con anécdotas vividas por el empresario detenido:

1."Si negocia, Báez puede llegar a entregar datos sobre De Vido, pero nunca sobre los Kirchner. Lázaro y Cristina se odian mutuamente. El vínculo de él [por Báez] era con Néstor [Kirchner], que lo trataba de «Lazarito», pero Lázaro jamás hablará contra ella por respeto a la amistad que tuvo con Néstor".

2. "A fin de año, cuando todo ya estaba mal para Báez con sus empresas y en la Justicia, Máximo tuvo problemas y Lázaro mandó comprar un grupo electrógeno para el pibe".

3. "Cuando estaba a punto de volar hacia Buenos Aires, uno de los chicos le preguntó: «¿Por qué no te rajás?»'. Y él, sabiendo que lo iban a detener, le respondió que no. «Yo voy a dar la cara'» le dijo. Él está dispuesto a asumir el golpe". 

4. "En un momento se llegó a la conclusión de que la situación de Báez era tan mala que ya no había dinero para seguir solventando el mausoleo de Kirchner, su mantenimiento y los celadores. Así que le enviaron las llaves a Sanfelice [por Osvaldo, colaborador de íntima confianza de la familia Kirchner] para que se hiciera cargo. Pero cuando Lázaro se enteró de lo que había hecho su gente, los llamó y los reputeó".

La nota completa en La Nación