El factor López en Mendoza y la pata religiosa

Fernando Yáñez, el sacerdote que tiene a su cargo la fundación San Luis Gonzaga, reveló que le hicieron un ofrecimiento en nombre del exministro de Planificación Federal. Ocurrió durante la gestión provincial de Celso Jaque.

Foto: La Nación
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El escándalo de corrupción que se destapó con la detención del exsecretario de Obras Públicas José López cuando intentaba arrojar bolsos con dinero a un monasterio en General Rogríguez, sigue teniendo sus derivaciones y se hace más fuerte la sospecha de que un grupo de funcionarios kirchneristas utilizaban la obra de la Iglesia para desviar dinero. El dato nuevo tiene su escenario en Mendoza.

Fernando Yañez, cura y director de la fundación San Luis Gonzaga en Monte Comán (San Rafael), dedicado a la contención de jóvenes en conflicto con la ley y que alberga a adultos mayores en situación de calle, contó a MDZ que "un grupo de personas que decían ser enviadas por el ministro Julio De Vido se contactaron conmigo para ayudar a mi fundación".

El religioso fue citado a un domicilio en calle Belgrano al 859 de la ciudad de San Rafael, ubicado a tres cuadras de la Municipalidad.

Fernando Yáñez, sacerdote.

"Estas personas me dijeron que el ministro -en ese momento Julio De Vido- estaba en conocimiento del trabajo que hacíamos con la fundación y estaba dispuesto a colaborar", relató Yañez.

Por aquellos días, la entidad necesitaba fondos para la compra de máquinas y la apertura de talleres que no podían concretarse porque el Obispado retiró el financiamiento que se había conseguido gracias al aporte de la Asociación Alemana. El hecho transcendió en los medios de comunicación y fue en ese contexto que vino el "ofrecimiento".

La ayuda venía con condiciones. Le ofrecían 150.000 pesos, pero debía firmar por el beneficio de 300.000 pesos, contó.

"Como si me hubieran puesto un petardo en la silla, me levanté, proferí una serie de palabras non sanctas y les dije ni 50 centavos más de lo entregado y me fui", dijo indignado.

Las personas que hicieron el ofrecimiento decían ser enviadas por el ministro de Planificación de ese momento, Julio De Vido, y "también que tenían amistad con el exgobernador Celso Jaque. Yo no los conocía, incluso no sé si era gente oriunda de San Rafael", aseguró.

Julio De Vido, exministro.

A pesar de que este hecho no fue denunciado en ese momento, hoy su testimonio cobra una relevancia importante para determinar quiénes eran esas personas que se presentaron como de la gente De Vido y a qué otras instituciones de la comunidad intentaron "ayudar" o "ayudaron" de esa manera, por aquella fecha. 

También es llamativo que la maniobra se quiso hacer en una propiedad particular, ubicada a tres cuadras de la Municipalidad y "permanentemente invocaban a la persona de Celso Jaque, quien iba a visitarlos y a tomar café", recordó Yáñez.

"Vatallón militante"

Esa no fue la primera vez que la política intentó un acercamiento con Yañez, con la intención de "utilizarlo" para el proyecto. "Siempre quisieron darme alguna ayuda a cambio de que militara en el kirchnerismo, pero siempre me negué y eso me costó muy caro", manifestó.

Gente de la exministra Kirchner pidieron a Yáñez trabajar para el "proyecto"

"“Cuando se inauguró el CIC del Barrio El Sosneado, Alicia Soraire, secretaria privada de Alicia Kirchner, me dijo que me ayudarían a terminar el polideportivo pero debía militar en el kirchnerismo y colaborar con el partido, como hacían otros sacerdotes en el cono urbano bonaerense y en Santiago del Estero, a lo cual me negué, pues yo debía trabajar en la parte social, no con el gobierno de turno", recordó Yañez y lanzó: "Allí se terminó todo y no donaron ni un peso a la institución".

La intención era fundar el famoso "Vatayón militante", la rama de La Cámpora en las cárceles, entre los jóvenes en conflicto con la ley que están amparados en la fundación.

"Algo similar me pasó el día de la elección del papa Francisco, cuando cayó todo el staff de la Dirección de la Niñez y Adolescencia para hacerme la misma propuesta y así seguir bajando la plata para el funcionamiento del Hogar de Ancianos y el de Jóvenes. Nuevamente me negué, y así terminó todo. En diciembre del 2013 me debían 900.000 de pesos, con 42 jóvenes judicializados, 7 con homicidios o partícipes. Me ahorcaron económicamente, por lo cual me negué a renovar los convenios con el gobierno de Francisco Pérez, pero todo fue para peor", continuó.


Cristián Basin, exministro de Desarrollo.

Las diferencias se profundizaron cuando asumió el ex párroco Cristián Basin, quien "tampoco ayudó a la fundación, todo lo contrario me obligaron a seguir haciéndome cargo de los chicos, aún cuando había una denuncia en mi contra".


El sacerdote fue acusado de abuso deshonesto por parte de uno de los jóvenes, y si bien la Justicia abrió una causa para investigarlo, el denunciante no se sometió a las pericias y exámenes que requiere el proceso para esclarecer el hecho.

"Esto fue todo armado en mi contra, lo peor del caso, es que la causa está paralizada pero sigo haciendo el trabajo de mi fundación con mi propio dinero, porque los jueces de minoridad me lo piden. Ese fue el costo que tengo que pagar por no ser cómplice de los políticos", disparó.