Luego de que IMPSA anunciara la inauguración de su nueva planta de aerogeneradores eólicos, el gerente de Relaciones Institucionales de la empresa destacó la importancia de que el Estado apoye industrias locales de desarrollo tecnológico. En este sentido, alertó que en momentos de crisis económica, los gobiernos suelen dejarse encantar por "el canto de sirenas del desembarco chino" porque traen consigo herramientas de financiación, pero no tienen en cuenta el daño que le provocan a las empresas locales.
"Lo chinos vienen con paquetes extraordinarios de financiación y para Estados que están en dificultades e imposibilitados de hacer obras importantes de infraestructura son como el canto de una sirena", manifestó Jadur en Tormenta de Ideas.
Como contracara, alertó que el acuerdo firmado por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y aprobado por el Congreso, habilita a las empresas de ese país a traer mano de obra extranjera con las mismas condiciones que un trabajador argentino. "Ademas, si cuenta con la fiananciación para la obra, la empresa puede realizarla sin la necesidad de ir a una licitación, un beneficio que no ha tenido ninguna empresa local", agregó.
Jadur advirtió en MDZ Radio que en lugar de abrir las puertas a ese tipo de inversiones, es preferible apostar por grandes empresas locales que necesitan ayuda para poder seguir adelante. "Un ejemplo es el de la compra de trenes a China. ¿Cuántos puestos de trabajo se hubiesen generado si se construían en el país?", remarcó.
De todas maneras, aclaró que no cree que el gobierno de Mauricio Macri acepte esos términos. "Es un Gobierno que recién empieza y se ha encontrado con muchos problemas de coyuntura que resolver. Luego suponemos que va a lanzar las obras de infraestructura de largo plazo", auguró.
En cuanto al gobierno de la provincia de Mendoza, se mostró alineado con las políticas implementadas por Alfredo Cornejo, a quien calificó como "un gobernador con visión estadista". "Ha ayudado mucho a que IMPSA pueda salir adelante en una ardua negociación con acreedores de todo el mundo, preservando fuentes de trabajo y la generación de valor", explicó.
De esa manera se refirió a la crisis que atraviesa la compañía de Enrique Pescarmona, que tuvo que ceder el 65% del paquete accionario ante sus acreedores. "Más allá del desprendimiento de la familia, ha sido todo muy bueno para IMPSA", aclaró. Por último, remarcó que en esta nueva etapa la compañía a decidido atrincherarse en Argentina, dando prioridad a emprendimientos de energía renovable y la construcción de generadores eólicos.