Javier Espina y Rolando Baldasso no son los únicos peronistas que trabajan para el PRO de Mendoza. Así como los dos ex ministros fueron cobijados bajo el ala del intendente de Luján, Omar De Marchi, en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) también le abrieron la puerta a un hombre del Justicialismo.
Durante la gestión de Gustavo Cairo como director regional, aterrizó en la SRT Carlos Dávila, un hombre del peronismo de Tunuyán estrechamente vinculado a la senadora Patricia Fadel, del sector azul del partido.
Carlos Dávila.
En el pasado, Dávila tuvo un lugar importante en el Departamento General de Irrigación, en época donde el organismo estaba fuertemente cuestionado. De allí, pasó a ocupar un cargo en la ANSES. A menos de un año de ser contratado por la entidad nacional, en octubre del 2015 logró un puesto en planta permanente.
Sin embargo, duró poco en esa posición y en diciembre fue trasladado a la SRT con un sueldo superior a los $50.000. Consultado al respecto, Cairo aclaró que no se trata de un nombramiento solicitado por él, sino que Dávila fue designado desde Buenos Aires.
De esta manera, marcó una diferencia con otras designaciones realizadas en su gestión, como la de un hijo y una sobrina de Alberto Flamarique. Otro nombre que destaca en el listado es el de Carlos Alberto Doriguitti, un médico que también forma parte del entorno de Flamarique.