Los intendentes que conserva el peronismo en la provincia de Buenos Aires hicieron un fuerte planteo al gobierno de María Eugenia Vidal, liderados por Martín Insaurralde. Reunidos y acompañados por los bloques legislativos que los respaldan, exigen la transferencia a sus jurisdicciones de las policías locales, para poder tener su control. A los que representan en sus municipios al FPV se les sumaron algunos del Frente Renovador de Sergio Massa, unidos por el mismo planteo: tener su cuota de poder sobre uniformados, que mperdieron cuando el PRO ganó la provincia, después de décadas bajo su control.
"Tenemos distintas policías: las comunales, las distritales, las locales, pero todas creadas por resoluciones y no por ley, y nosotros buscamos tener el control político de la fuerza para poder responder a las demandas de los vecinos", dijo Insaurralde.
La normativa que impulsan establece el traspaso a los municipios de todas las unidades de la fuerza creada por Daniel Scioli vía decreto, para crear una policía preventiva con "total control" por parte de los intendentes.
La Policía Local funciona en municipios con más de 70 mil habitantes. En territorio bonaerense hay 52 distritos adheridos y 13 mil efectivos formados para esta fuerza que hace foco en la prevención del delito y porta armas.