Testaferros, saltimbanquis, gallitos y ¿PROexit?

Los partidos se alistan. Querían hacerlo en silencio, pero no pueden con su genio. Creen que la sociedad se olvidó del año pasado...

Acá no ha pasado nada. Como la Justicia electoral no admite que en Guaymallén hubo “fraude” el año pasado, cuando eliminaron el voto de unas 9 mil personas por las maniobras realizadas en tierras de Luis Lobos, diremos que hoy parece que nadie se acuerda de las “irregularidades” cometidas como nunca antes en la historia de Mendoza por la política, en su intento por aferrarse a la ramita del cargo político con raíces todavía hoy insondables en los negocios. Si bien es notorio que los nuevos gobernantes intentan cuidarse de cualquier posibilidad de ser comparados con los que la sociedad expulsó, también es cierto que muchos de los que hicieron de las suyas siguen en libertad, sin pagar sus culpas o responsabilidades y la “temporada electoral” –que parece anticiparse con saldos y retazos de oferta en algunos partidos- los encontrará a todos activos en política. Como si no hubiese pasado nada, los señalados escogen “testaferros” una vez más, pero en esta ocasión para que ocupen lugares en las listas. Son amigotes, militontos, segundones o buenudos que ponen la cara primero para luego dejar pasar a parientes y personajes más comprometidos con aquellos que la sociedad no toleraría ver en una boleta.

Vatayón Militante. ¿Puede el peronismo mendocino llevar en las listas a un equipo de la “resistencia al neoliberalismo” en las listas parlamentarias para las elecciones del año que viene? A nivel nacional al PJ lo preside José Luis Gioja, quien no pudo o quiso reunir al Consejo Nacional en la semana que termina porque no está el horno para bollos, con los jueces y fiscales literalmente pisándoles los talones. Esperarán –es la chanza opositora fácil- a ver quiénes quedan en libertad para ver con quiénes reunirse. Es que ya pusieron a Daniel Scioli en la conducción nacional y la Justicia tiene indicios aportados por la inclasificable Elisa Carrió de que el casipresidente y exgobernador bonaerense lavó activos. Si no les quedan dirigentes en liberad el FPV que semana tras semana va mutando su nombre y disminuyendo su capital humano, tendrá que usar la marca de “Vatayón Militante”, la agrupación K de internos de las cárceles a cuyos integrantes generosamente les daban permiso en el gobierno anterior para salir en semilibertad para “actividades culturales”, tales como militar por el oficialismo de entonces, como se denunció.

DesCarrió. Volviendo en un pequeño flash sobre Carrió, valga el dato de que si bien cada tanto se sale de eje para decir/hacer alguna macana, muchos de sus pronósticos políticos terminan por confirmarse, lamentablemente para el país y también para los militantes que realmente compraron la idea de un “proyecto nacional y popular”. Esta semana Carrió tuvo un nuevo ataque de ego, probablemente debido a que Margarita Stolbizer cantó ¡bingo! Cuando se allanaron las propiedades del Clan Kirchner a raíz de la investigación sobe la sociedad Los Sauces, esa misma que tuvo tan solo a dos clientes (oh fortuna), como fueron Cristóbal López y Lázaro Báez.

Carrió indaga en Mendoza. A fondo, para no jubilarse (como también lo prometió) sin dejar fuera del circuito laboral a unos cuantos, la líder de sí misma Elisa Carrió indaga en nuestra provincia los vínculos de uno de sus adversarios, el macrista Daniel Angelici con la maquinaria político empresaria de un importante sector del peronismo local. Muerto Juan Carlos Mazzón, muchos de ellos perdieron algo más que la brújula partidaria; también quién los cubra, defienda, acompañe, represente, apañe o reubique.

Caballo de Troya. La brújula: gran metáfora. Es eso lo que buscaban tres azules del peronismo cuando se toparon con Sergio Massa. Porque es una guía lo que pretenden hallar, un instrumento, no una dirección hacia donde rumbear. Jorge Omar Gimenez, Roberto Righi y Martín Aveiro se inscriben entre los “peronistas exitosos” que quedaron en superficie tras la masiva derrota en nueve oportunidades de su anterior caballito de Troya, el FPV, en Mendoza. Para decirlo en criollo: no andan buscando coincidencias sino con qué sello poder seguir manteniendo el poder construido con toda la gente abordo, ya que se han tenido que hacer cargo de muchos de los que quedaron boyando tras el desalojo electoral. Fundamentalmente, de todos aquellos que no pueden conseguir un salario fuera del Estado. El asunto es que el adalid del massismo en Mendoza, el también peronista (¡obviamente!) Guillermo Pereyra, creyó que se estaban montando en su corcel y les pidió credenciales. Fue en dialogo con MDZ Radio el jueves que les advirtió que tenían que rendir “anticorrupción 1” antes de pretender sumarse al Frete Renovador. Y avisó que lo había hablado con el propio Massa, algo así como el cardenal emergente de esa religión que es el peronismo, con más chances de conducir un proceso capaz de mostrar una cara distinta a la de La Cámpora, De Vido, López y compañía (para arriba y para abajo). La propaganda tuitera que le adjudican al tunuyanino Aveiro cayó mal. Muchos recuerdan que, con menos alharaca, el maipucino Matías Stevanato, por ejemplo, se ha vuelto un humilde anfitrión de cuanto massista de relevancia llega a evangelizar a estas tierras, sin hacer tanto ruido.

Testaferrismo ascendente. En Mendoza al PJ lo preside por “default” tras la renuncia de Paco Pérez a ese cargo, el ex vicegobernador Carlos Ciurca. El proceso electoral será recién en octubre, por lo que no hay indicios de que haya alguna organicidad. Todavía no dejan de pasarse facturas unos con otros. De hecho, como vemos, hasta se amenaza con cambiarse peronismo, para usar algunas de sus muchas “marcas” vigentes en el país 42 años después de la muerte del creador de ese espacio, el militar Juan Perón. Por ello en los peronismos se habla de que “no quedará otra” de buscar candidatos testimoniales, que es lo mismo que decir “encontrar testaferros” para poner al frente de las candidaturas o de la actividad partidarias. Las únicas caras potables son los intendentes que sobrevivieron a la hecatombe del año pasado, ya que a Paco Pérez no se le arrima nadie ni por lástima y sus exministros que no quedaron con fueros en la Legislatura están desperdigados y buscando refugio silencioso.

Quiquiriquí. Este sábado, los macristas puros, vale decir, los demócratas que se cambiaron de marca a tiempo y los simpatizantes de Macri que desde hace años intentaban crear algo nuevo en la política desde sus empresas, se reúnen en Maipú. En ese hotel con Casino, jugarán todas sus fichas a una idea de “gallitos” que se les ha ocurrido: participar con listas propias el año que viene. Verdad o intención, el espacio presidido en Mendoza por el intendente Omar de Marchi busca conseguir más que lo que le deja el radicalismo en la alianza Cambia Mendoza. Creen que dan para más, que tienen capital político propio y, sobe todo, tienen a Macri, que es casi todo para el PRO.

El Club de la Pelea. Por lo demás, sus diferencias internas siguen siendo raras: la juventud partidaria –que muchos dicen que se mueve y elije por whatsapp- embistió con dureza contra su crédito local en la Cámara de Diputados de la Nación, Susana Balbo. La legisladora y emprendedora vitivinícola se animó a criticar la designación de algunas personas a cargo de políticas nacionales en la región cuyana y, aunque no dio nombres, despertó la furia del funcionariato que estrena cargo, aunque ninguno pudo refutar el fondo de su crítica: que no están capacitados para la tarea en la cual fueron puestos. No midieron consecuencias y se lanzaron al escrache. Les tocará rendir cuentas, en definitiva y ahora que quieren ir solos en la boleta, sin radicales ni massistas, ni socialistas y tampoco “liberados sureños” (o como sea que les llame a los de Libres del Sur) por lo que están haciendo en donde tienen banca. Y aunque nadie recuerde el nombre de la otra legisladora nacional por Mendoza que tiene el PD-PRO, la tiene y es de Alvear aunque se la conduce desde Luján.

Quiquiriquí 2. Y así como el PRO se anima a plantear ir solos a las elecciones, en el PD se sienten redivivos con el liderazgo de Carlos Balter. Se han propuesto motorizar una juventud propia, diferenciada de la del PRO, en recordación de “aquellos tiempos” (como les gusta rememorar con la mirada hacia el cielo) en que “éramos más de mil en toda Mendoza”. Hay una decisión: “darle paso a las nuevas generaciones”, dicen en los fríos pasillos de calle Sarmiento, sede partidaria. El asunto es que eso no implica necesariamente que los que lleguen sean jóvenes, porque están atrasados en la renovación que nunca llegó y les estaría tocando el turno a los de 45 por ahora. Hay un nombre que cae bien en radicales y proístas, aunque también en muchos peronistas: es el de Armando Morón (foto), hombre de Junín vinculado a las finanzas y que echan a rodar como alternativa. ¿Se animan los “gansos” también a cortarse solos? Por ahora los mensajes “gallitos” parecen tener el color de unos amenazar al de más arriba para al final condicionar al más grande. Y si hablamos de Caballos de Troya, la UCR les ha servido a todos y, sobre todo, al PD para volver a sentar un legislador en la Peatonal.

¿Y los radicales? Los radicales esperan pausados hacia fuera, pero activos hacia adentro. Tienen estrictamente prohibido por Alfredo Cornejo hablar de cuestiones partidarias. Atizan sus siempre existentes diferencias con reuniones públicas en las que se los ve a todos juntos, aunque por lo bajo se pateen los tobillos insistentemente. Que les hayan dado esa instrucción no quiere decir que no estén haciendo número y especulando. En los municipios radicales se da todo un festival de reacomodamiento de sectores. Los intendentes que asumieron “anteayer” ya tienen decenas de sucesores o mejor dicho, pretenciosos de continuar con sus cargos. Y los que fueron relegados juran la “vendetta”, aunque muchos ya no cuentan con el padrinazgo de las “cooperativas” multipartidarias que armaron otrora junto a peronistas y gansos. Por eso es todo un misterio cuál será la apuesta legislativa local y nacional de Cornejo. ¿Sera de Cornejo? ¿O tendrá que ceder espacios propios en pos de mantener la marca Cambia Mendoza, en riesgo por el ataque independentista de todos los sectores?

La excusa. A pesar del mandato de demostrar más gestión que política, los radicales han encontrado en las asunciones de las autoridades partidarias departamentales la excusa ideal para hacer actos, verse la cara, calcularse unos con otros y, de paso, medir su capacidad de movilización En los municipios en donde están en el poder esto se vive como una panacea. Tal fue el caso anoche de Las Heras, en donde el vapuleado intendente Daniel Orozco, cobista, logró un acto multitudinario, flanqueado por Juio Cobos y Laura MOntero, pro al que fue a marcar la cancha el propio Cornejo. En la fiesta bailaron el "todos somos amigos", y no faltó nadie. El asunto es que los propios radicales -afines a las disputas intestinas- definen estos actos como "el primer día de la interna".

Policías y política. Hay ruido interno en el peronismo por la prisa con que un legislador al frente de la Comisión Bicameral de Seguridad, como es Mario Díaz, salió a ponerse del lado de los policías involucrados en posibles casos de corrupción en los últimos años. Se trata de un hombre que reporta directamente a quien armó y condujo el equipo de seguridad de Celso Jaque y Paco Pérez, Carlos Ciurca. Eso sucedió tras el rotundo fracaso del demócrata Juan Carlos Aguinaga y entonces, todo lo que vino después, con más política y simpatía, pareció en principio "mejor". Ahora se investiga lo que sucedió. En determinados sectores del peronismo dicen que no hay que apresurarse en tomar partido, porque ya tienen demasiadas causas judiciales abiertas como para "comprar" unas más.