La vicepresidenta Gabriela Michetti se encontraba hoy "sorprendida y dolida" por los dichos de la diputada Elisa Carrió, quien la descalificó anoche por su accionar relacionado con la designación de Ricardo Echegaray en la AGN y la acusó de "entregar su conciencia", aunque la ex senadora decidió poner paños fríos y no salir a confrontarla.
Según informaron a la agencia estatal Télam desde el entorno más cercano a la vicepresidenta, Michetti manifestó a los dirigentes políticos que la llamaron por el tema estar "sorprendida" porque "no habló mal de Carrió y está dolida por la situación".
La vicepresidenta -una de las dirigentes del PRO que más insistió ante Mauricio Macri para que conforme una coalición con la UCR y la Coalición Cívica- explicó a sus interlocutores que ella no dijo que la diputada era "inmanejable" sino que respondió al periodista de La Nación por esa palabra y que ella respondió que "todos saben que nadie maneja a Lilita".
El entorno de Michetti se ocupó de dejar trascender que la vicepresidenta "dilató en diciembre y enero pasado todo lo que la ley permitió la designación de Echegaray" ante la Auditoría General de la Nación y que por eso "recibió dos cartas documentos del PJ".
"Si se seguía bloqueando a Echegaray se incurría en delito. Hoy con un procesamiento, Michetti firmó en el mismo día el decreto para sacarlo de la AGN", subrayaron desde el michettismo.
Uno de los dirigentes del PRO que habló con la vicepresidenta opinó que "Gabriela no va a contestarle porque cree que estas situaciones le hacen mal al Gobierno y quiere poner paños fríos".
Carrió embistió contra Michetti enojada por los dichos de la vicepresidenta días pasados y dijo que había "entregado su conciencia", le reclamó que "haga silencio" al hablar de ella y hasta la calificó de "superficial".
"Yo jamás hubiera entregado mi conciencia para ser vicepresidente y hubiera puesto mi renuncia antes de designar a un delincuente como Echegaray. Esta es la diferencia", disparó Carrió. Horas después, justamente se conoció el procesamiento judicial de Echegaray por falso testimonio, lo que habilitó a Michetti a firmar un decreto interno que exige la salida del ex jefe de la AFIP de la AGN.
La relación entre dos cofundadoras de Cambiemos pasó por muchos vaivenes a lo largo de los últimos años de su vida política. Cuando Carrió era una dura crítica de Macri mientras era jefe de Gobierno, el nexo entre ella y el PRO era Michetti, con quien además la une la profesión de fe católica y un vínculo cercano durante varios años con el ex cardenal Jorge Bergoglio.
En el distrito porteño, Michetti y Carrió compitieron en 2009 (ambas como candidatas a diputadas) y luego la tensión se acrecentó durante la campaña de 2013 cuando UNEN y PRO disputaron por pocos puntos el primer puesto en la Ciudad (Michetti le ganó a "Pino" Solanas para el Senado pero Carrió empató con el rabino Sergio Bergman para Diputados).
Desde entonces, Michetti y Carrió siempre procuraron mantener una cordial relación en los medios y la confluencia en Cambiemos facilitó la convivencia, pero quienes conocen a ambas saben que el vínculo a veces es áspero y la relación es más tirante.