El socio mendocino de Cristóbal López

Omar Álvarez se asoció con Oil M&S para explotar un área petrolera en San Rafael. Por su participación en la UTE, le pagó al empresario kirchnerista 200 mil dólares. El año pasado, el Gobierno provincial puso trabas a la sociedad.

Mientras diagramaba un negocio petrolero millonario con el grupo Vila-Manzano e YPF en 2008, el empresario sanrafaelino Omar Álvarez se asoció con el titular de Oil M&S, Cristóbal López, quien por aquellos años asomaba como un socio estratégico del Gobierno kirchnerista, para extender sus inversiones en el rubro energético. Así surge de los documentos a los que accedió recientemente MDZ, incluido un convenio confidencial.

Oil es la petrolera del Grupo Indalo, de López.

La sociedad nació tras la segunda ronda licitatoria de áreas petroleras que diagramó el Gobierno de Julio Cobos y adjudicó la gestión de Celso Jaque. Allí, Oil presentó ofertas por dos áreas -Río Diamante y Chachahuén-. Antes de conocerse los resultados, los empresarios firmaron en Buenos Aires un "convenio de cesión de derechos" donde Oil M&S entregaba a Energía Andina el 10% de la participación en las áreas donde resultara ganador.

Finalmente, la petrolera de López se quedó con el control del área Río Diamante y le entregó el 10% de la participación a Energía Andina, una empresa de Álvarez sin antecedentes en el rubro. Por ese porcentaje, el mendocino pagó 200 mil dólares que, según consta en un acta notarial firmada el 2 de julio de 2008 por ambos empresarios en Buenos Aires, fueron abonados "en efectivo".

La petrolera de López debe a la AFIP $ 7.600 millones por no haber abonado el impuesto a las transferencias de los combustibles (ITC) en los últimos años. 

El convenio de cesión de derechos firmado en 2008 entre Álvarez y López.

Además de una cláusula de confidencialidad, en el convenio hay artículos llamativos. Por ejemplo, se exime a Energía Andina de invertir en la etapa exploratoria -"no estará obligada a realizar aporte dinerario en la etapa exploratoria y previas al descubrimiento comercial"- algo que favorece los negocios inmobiliarios relacionados a áreas petroleras: no invertir y una vez descubierto el potencial del lugar, vender los derechos.

También en 2008, Álvarez y el Grupo Vila-Manzano realizaron una triangulación con la YPF de Sebastián Ezquenazi (exCEO de la petrolera) y ganaron millones. En aquel entonces, Ketsal, propiedad de Vila-Manzano, le vendió la concesión de áreas petroleras a Energía Andina y ésta fue adquirida por YPF en casi 17 millones de dólares.

En este punto, surgía un problema para Álvarez: al vender Energía Andina a YPF, la sociedad con López llegaría a su fin. Previendo esto, antes de esta transacción, Álvarez cedió el 10% que Energía Andina tenía en la UTE con Oil a otra firma de su propiedad: Energía Mendocina S.A. (EMSA). Esta posibilidad incluso se previó cuando firmó el contrato con el titular de Oil, ya que se autorizó a ceder las acciones a "una sociedad controlada por la parte cedente". 


El 10 de octubre de 2008, Energía Andina, representada por Omar Álvarez, vendió su participación en la sociedad con López a EMSA, representada por Lucio Álvarez, hijo del empresario de San Rafael. Desde entonces, la UTE paso a ser conformada por Oil y Energía Mendocina.

El destino de la sociedad López-Álvarez

En 2011, el Ministerio de Infraestructura autorizó la unión entre Oil y EMSA. En la resolución firmada por Mariano Pombo (Francisco Pérez había renunciado para focalizarse en la campaña electoral), se manifiesta que "Energía Mendocina S.A. no cumpliría" con las disposiciones legales y se la intima a "subsanar las deficiencias técnicas". Sin embargo, se autorizó la sociedad.

Además, se deja constancia de la garantía que aporta la petrolera de Álvarez en la sociedad. "San Rafael Arcángel S.A. garantizará con la totalidad de su patrimonio todas las obligaciones asumidas por Energía Mendocina S.A., en los términos del porcentaje de adquisición realizado por el área Río Diamante". Esa empresa, dedicada a la agroindustria, también es propiedad del sanrafaelino: Álvarez se presentó como su propio garante.

A partir de ese momento, tras la autorización de la UTE, ésta debía presentar en la Subsecretaría de Hidrocarburos "la escritura pública definitiva" de la cesión de Oil a Energía Mendocina del 10% para su inscripción en la Escribanía General de Gobierno. Sin embargo, con el paso de los años esto no se efectivizó y en octubre de 2015, el Gobierno provincial, en un plan de regularización de títulos, dejó sin efecto la cesión del 10% autorizada inicialmente.


"Detectamos un incumplimiento circunstancial y la provincia desde entonces (2015) no reconoce la sociedad. Esto no anula la cesión que firmaron las partes en su momento, pero ante el Estado no existe la UTE. Para el Gobierno, el 100 por ciento del área está a cargo de López, pero esto no implica que no pueda haber acuerdos entre ambas partes", indicaron desde Casa de Gobierno.

Al respecto, queda en evidencia un vacío jurídico que desde el Ejecutivo provincial no supieron aclarar.

Por otra parte, no sólo el objetivo de Álvarez habría sido inmobiliario, sino también el de López. Desde que se le adjudicó el área, Oil M&S no avanzó en la exploración y lo pudo hacer gracias a las deficiencias en el armado de la licitación durante la gestión de Cobos: se dio un plazo de tres años para que la empresa explore y determine si avanzaría a la etapa de producción, pero ese lapso comenzaría a correr a partir de tener aprobada la declaración de impacto ambiental (DIA).

La ecuación fue simple: se demoró la aprobación de la DIA, en parte por errores groseros de la petrolera, y el plazo nunca empezó a correr. Esto le permitió conservar el área hasta el día de hoy. Sin embargo, los representantes mendocinos de Oil ya manifestaron la voluntad de devolver el área.