Luego de un intenso debate que no se privó de las siempre bienvenidas chicanas, el Senado avaló el proyecto de ley del gobernador Alfredo Cornejo que busca marcarle la cancha a la Justicia en lo concerniente al dictado de la prisión preventiva -revisarlo completo al pie de esta nota-.
Aunque con ciertas modificaciones a nivel de redacción, 35 senadores (14 del PJ, 19 de la UCR, 1 de Unidad Popular y 1 de Libres del Sur) contra los dos senadores del Frente de Izquierda y de los Trabajadores prestaron su apoyo al proyecto que elevó Cornejo tras su primera Asamblea Legislativa, referido a "transparentar, acelerar y controlar la situación judicial de las personas que están privadas de la libertad sin condena", como se deja entrever entre los fundamentos del mismo.
Montero, ¿ninguneada?
Presidenta del Senado: Laura Montero.
Como acotación de quien observa, la voz de mando de la vicegobernadora que, en este plano, oficia de presidenta del Senado, Laura Montero, se vio opacada una vez más por los fuertes cruces que hubo entre senadores oficialistas y de la oposición. Una vez más y como suele ocurrir en este tipo de sesiones, centradas en tratar temas que despiertan cierta sensibilidad como lo es la inseguridad, los protagonistas parecieron ser la chicana y el enfrentamiento por el enfrentamiento mismo.
En efecto, habiendo arrancado el tratamiento del proyecto, el senador Víctor Dávila (FIT) pidió la palabra para pedir el tratamiento in voce del repudio a lo ocurrido con dirigentes de ATE y trabajadores en Casa de Gobierno. Denunciando que hubo una "brutal represión", el legislador opositor reclamó el repudio por parte de la Cámara. De inmediato, hubo caras largas y quejas y el radical Armando Camerucci le saltó a la yugular interrumpiéndolo: "¡Se está apartando del reglamento!". Pese a contar con el apoyo del PJ, el pedido in voce fue rechazado por la mayoría y con cierto clima de tensión, continuó la sesión.
Bajo esa tónica, faltaron pocos segundos para que el radical Juan Carlos Jaliff y la justicialista Patricia Fadel protagonizaran su ya "tradicional" confrontación. "Esto no es lo que pidió Cornejo". "Tranquilícense, radicales", disparó con cierta ironía la legisladora.
Montero tuvo que amenazar con levantar la sesión para que cada cual se ubicara y prosiguiera la sesión.
Gracias a "la" tropa
Miguel Bondino.
Respecto al tratamiento en sí, se sabía que Cornejo tenía organizada la tropa en la Cámara Alta, por lo que los radicales defendieron a capa y espada su proyecto.
Haciendo un paréntesis, la iniciativa del Ejecutivo establece en cuatro frases que: 1) sea el juez (y no el fiscal) quien determine o no la prisión preventiva; 2) que la audiencia para ello sea oral, pública, grabada y con la víctima presente; 3) busca evitar la reiterancia en el delito que lleva a hablar de la "puerta giratoria" de la Justicia y, finalmente, 4) restringir los plazos de los casos de flagrancia a tres meses.
Así, Miguel Bondino, quien otrora se desempeñó como miembro del directorio del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, empezó su exposición aseverando: "La doctrina garantista y abolicionista ha fracasado"; y refiriéndose específicamente al proyecto consideró: "El gobernador ha querido (con esto) cerrar la puerta giratoria", agregando, según estadísticas que recuperó, que entre un 70 y un 80 por ciento de los delincuentes reinciden. Con mayor o menor tecnicismo, su voz encontró eco en otros oradores oficialistas.
Patricia Fadel.
A su turno, el PJ dejó en claro que le daría una herramienta más al Ejecutivo para atacar, de una vez por todas, la inseguridad en la provincia. Sin embargo, lo hizo con una serie de duros cuestionamientos y, claro está, chicanas. "Se está pensando una política de la Seguridad con los hechos consumados; y no, de prevención", observó la jefa del bloque, Patricia Fadel. Luego, a la exposición cargada de tecnicismo de María José Ubaldini le siguió un Luis Böhm recargado que, entre varias críticas, lanzó: "Cornejo dejó bastante qué desear como ministro de Seguridad". "Creo que este, su sexto proyecto legislativo en materia de Seguridad, es un esfuerzo inicial de Cornejo de posicionarse como sheriff de la provincia pero sin ver ni atacar las causas", disparó. En ese punto, el "incontenible" de Jaliff le recordó: "Ocho años en el Gobierno, estuviste".
La Izquierda rechazó el proyecto de Cornejo por, básicamente, "buscar aumentar la tasa de encarcelamiento basándose en fundamentos de pura demagogia", resolvió la senadora Noelia Barbeito.
Y... ¿aumentará la tasa de encarcelamiento?
Tras la media sanción, el ministro de Seguridad, Gianni Venier, sostuvo que, efectivamente, la tasa de encarcelamiento en la provincia debe "pulirse" y que está muy baja en relación a la media latinoamericana. "Estamos muy por debajo respecto de los países en donde la delincuencia se ha ido gobernando", subrayó ante la consulta de MDZ. "La tasa de encarcelamiento, actualmente, es de entre 160 y 170; siempre ha sido de 140 145. Como datos de referencia, en Chile está arriba de 300, Cuba está cerca de 700, hay una referencia que se hace desde el Consejo de la Magistratura de la Nación que dice que la mitad que nos falta es la mitad que está en la calle cometiendo delitos", indicó el responsable de la cartera de Seguridad.
No obstante ello, aseveró que ya se está trabajando sobre las consabidas condiciones de hacinamiento que sufren los presidiarios. "No va a haber doble cantidad de personas ingresadas al sistema penitenciario; sino que calculamos entre 400 y 500 que son las que cometen todos los días un ilícito", cerró.
En breve, se espera el tratamiento en Diputados que, estimó Jaliff, "supongo será un tratamiento expedito para ponerlo en funcionamiento de inmediato".