"Sólo hay que tenerle temor a Dios y a mí, un poquito. Por lo menos los funcionarios que dependen de mi nombramiento. Es responsabilidad mía. Todos y cada uno de los funcionarios. He firmado los decretos. Notifico solemnemente en este acto a todo el Poder Ejecutivo, organismos autárquicos y satélites: cuando suceden situaciones de esta naturaleza se comuniquen conmigo para ver lo que está pasando".
Estas palabras que pronunció la ex presidenta Cristina Kirchner en un extenso discurso por cadena nacional en 2012 se refería a los retrasos en las obras de la Acumar –organismo encargado del saneamiento del Riachuelo– por una disposición del juez federal Luis Armella.
En ese entonces, el juez Armella, encargado de ejecutar el fallo de la Corte Suprema sobre la limpieza del Riachuelo, estaba acusado de beneficiar a empresas con contratos millonarios.