Mientras Ricardo Jaime se encuentra detenido en Ezeiza por la causa en la que se investiga la compra de trenes en desuso a España y Portugal, sigue la investigación porque no puede justificar 12 millones de pesos. Ante esto, la Fiscalía apunta a su círculo más cercano, al cual habría utilizado como testaferro.
Julieta Jaime fue la primera en caer, luego de no poder justificar varios bienes, entre ellos una moto de agua y una casa en la calle Omaguacas al 91 en Carlos Paz, Córdoba.
Al declarar, la imputada dijo que ella compró la moto de agua con ingresos propios y desligó a su padre de cualquier relación con la adquisición, quien dijo más o menos lo mismo.
El fiscal no aceptó las justificaciones, tras lo cual ordenó el procesamiento del ex Secretario de Tranposrte por la moto de agua también, porque está comprobado que su hija no tenía como comprarla. También dio por tierra con los argumentos de Julieta Jaime para justificar ingresos por diversos trabajos. La abogada Baldi aseguró que le había pagado sueldos, pero para el fiscal esa aseveración es falsa porque la hija de su cliente nunca figuró como empleada.
Lo mismo sucedió con el intento de justificar ingresos de Julieta Jaime argumentando que fue empleada de las firmas BAUTEC SA y CMP SA. No existe ninguna constancia en AFIP de que la hija del ex secretario de Transporte hubiera trabajado allí.
Rívolo, con la asistencia de la Dirección General de Análisis Económico y Financiero de la Procuración General de la Nación a cargo de la experta Judith König, calculó cuánto fue lo que la hija del ex Secretario de Transporte no puede justificar: 598.028,16 pesos según informó Infobae.