Tras su detención en el aeropuerto de San Fernando, Lázaro Báez arribó esta mañana a Tribunales Federales de Comodoro Py para declarar por la causa de lavado de dinero. En principio, tenía pensado justificar el dinero de "La Rosadita" como una operación de dinero "lícito" producto de una operación inmobiliaria de la cual estuvo a cargo su hijo Martín. "Esta información a la cual tuvo acceso Infobae, será demostrada con la documentación correspondiente", señaló Juan Cruz Sanz en una nota publicada este miércoles.
Mientras tanto, la ex presidente de la Nación, Cristina Fernández, se encuentra en Río Gallegos siguiendo cada uno de los pasos de la Justicia "tranquila y esperando". Según la publicación, la posición que tomará ante la Justicia en la causa Hotesur será concreta: total desconocimiento de las operaciones financieras de Báez y asegurar que, desde el fallecimiento de Néstor Kirchner, se cortaron los negocios en conjunto y que cualquier movimiento que haya realizado Báez desde esa fecha corre por cuenta de él.
Cristina Kirchner intentó el viernes pasado comunicarse con el empresario santacruceño en cinco oportunidades: nunca le atendieron el teléfono. Ya era tarde.
En los últimos tres días, Báez separó contratos de alquiler, fideicomisos, contratos, actos de directorio de por lo menos cuatro sociedades, certificados de cobro de obra pública, pago de cheques, facturas, poderes especiales firmados por Néstor Kirchner e incluso fotografías. "Esa documentación incluye los movimientos que se realizaron en La Rosadita. Tanto las copias como los originales ya están en manos de los abogados", agregó Sanz.
La información no sólo compromete a la familia Kirchner sino a por lo menos, dos ex funcionarios de primera línea y a empresarios vinculados directamente con el kirchnerismo que no están incluidos en la causa.