Aunque no todo el oficialismo estuvo de acuerdo, el Senado aprobó el pliego de la síndico del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, Marta Arrigoni. Los pasillos de la Casa de las Leyes rugieron entre la incógnita del "contra" radical y las quejas del peronismo herido.
Luego de una audiencia pública sin mayores sobresaltos, este jueves la Cámara Alta dio el visto bueno al pliego de Marta Susana Arrigoni, la mujer elegida por el Gobierno de Alfredo Cornejo para "cuidar los intereses" del IPJyC. La sesión secreta se dirimió por 20 votos a favor y 15 en contra, entre los que hubo un radical invicto. Como deslizó el vicepresidente provisional del Senado, Eduardo Bauzá (PJ): "Un radical votó en contra; no hay otra alternativa".
Teniendo en cuenta que el bloque del Frente de Izquierda se ausentó de la votación (como siempre lo hace) y que tanto Jorge Palero de la UCR como María José Ubaldini del FpV están de licencia (por vacaciones y maternidad respectivamente), quedaron 20 oficialistas contra 14 opositores.
Al ser pares, como determina el reglamento de la Cámara, debió votar la vicegobernadora y presidenta de la Cámara Laura Montero (UCR).
De ahí que, algunos dedos del propio radicalismo, la señalaron como la posible detractora. "Al parecer está enojada porque Cornejo no la consultó al momento de proponer a esta mujer", susurraron en los pasillos de la Legislatura mientras que desde el entorno de Montero refutaron: "Nada que ver. Eso no es así".
Otros, apuntaron contra el aliado Ernesto Mancinelli de Libres del Sur como uno de los que podría haber rechazado el pliego de Arrigoni y, finalmente, el tercero de los señalados fue el radical Armando Camerucci porque, según mencionaron algunos en voz baja, habrían dado de baja a personal que venía trabajando con él en la Legislatura y el hombre se habría ofuscado.
El propio Camerucci, en comunicación con MDZ, no sólo se auto-despegó de haber sido "el contra" sino que también desligó a Mancinelli del voto negativo.
"Si hay senadores de los que no se puede dudar es de Palero porque estuvo ausente y de Mancinelli porque si hubiera tenido alguna objeción la habría planteado en otra oportunidad como siempre hace". Al repreguntarle, entonces, insistió: "Yo formo parte del Gobierno. No tengo idea, sinceramente, quién habrá votado en contra".
Para Jaliff, "un hecho aislado"
Minimizando el hecho de que un radical haya votado en contra del pliego, el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff (UCR), calificó el accionar del "contra" como "un hecho aislado de alguien que, quizá, no le ha gustado la propuesta de esta persona". Puntualmente, sobre el nombramiento de Arrigoni, resaltó la trayectoria radical de la mujer en gobiernos de la Capital y provincial y evaluó: "Hacía muchos años que no se cambiaba el síndico del Casino".
"Caraduras" Vs. "Ajustadores"
Más allá de la evidente interna radical, que el propio partido se encarga de simular cada vez que puede, se viene dando una puja en el último tiempo entre los peronistas "caraduras" y los radicales del "ajuste", como varios los tildan.
En efecto, que el peronismo se haya abroquelado contra el pliego de Arrigoni no tiene que ver con objeciones puntuales a esta mujer sino con una especie de "revancha". "Esta reacción tiene que ver con lo que viene pasando de la sesión pasada (martes, cuando se cayó por falta de quórum), en donde no nos aceptaron los pedidos de informe hechos por la situación del Casino. Son sólo pedidos de informe, tampoco les estamos pidiendo demasiado", se quejaron algunos peronistas, aludiendo además a los despidos registrados en este organismo bajo la lógica del "ajuste por el ajuste mismo".
Del otro lado, el radical Jaliff salió a parar la pelota. "Ellos (los peronistas) son los que han causado esto. Los decretos que se han dejado sin efecto es por no cumplir la legislación vigente. Acá no se ha echado a nadie por una cuestión discrecional".
Así las cosas, la disputa deja entrever cómo será la mecánica legislativa del próximo tiempo.