Sin dudas las paritarias en Mendoza siempre son un foco de conflicto para el gobierno de turno. Hoy se inicia el camino de la negociación de la gestión de Alfredo Cornejo con los gremios estatales, los cuales ya están con los tapones de punta para solicitar nuevos aumentos salariales y medidas laborales.
Después de las férreas señales que envió el Ejecutivo a los artistas de la Vendimia, los sindicalistas están atentos a los movimientos y aseguran que "no cederán" ante la postura del gobernador radical y no aceptarán los porcentajes que anticipan.
El primer sindicato citado por el Ejecutivo para negociar fue el Sindicato Unidos de los Trabajadores de la Educación, el cual dará pelea esta tarde en la Subsecretaría de Trabajo. Días atrás, el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay expresó la necesidad de cerrar esta paritaria antes del inicio de clases, aunque aclaró que no aceptará presión por parte del gremio y que llevará a la mesa de negociación una propuesta seria que esté acorde a los gastos de la provincia.
Garay evitó hablar de porcentajes, pero advirtió que no irán a negociar con números menores a los que en realidad pueden afrontar: "No vamos a jugar con ofrecer poco y negociar. Vamos a acercar una propuesta seria que represente lo mejor que la provincia puede dar". A pesar que no dio números, el 22,3% que se le aumentó a los artistas de la Vendimia debe ser tomado como un valor referencial, a pesar que ese sector no tiene la fuerza de los gremios que inician el proceso ahora.
Lo hecho por Gareca fue una "prueba de fuego" para la administración actual y un ejercicio que ahora deben poner en práctica con el SUTE, el sindicato más numeroso.
El panorama previo de todos los gremios
MDZ consultó al secretario general del gremio docente, Adrián Mateluna, acerca de las expectativas que tiene para la negociación y si considera que el porcentaje otorgado a los bailarines marcará un techo para los demás trabajadores estatales.
"Nosotros tenemos datos que nos permiten llevar argumentos para ver cuál es la salida, como por ejemplo, los aumentos en la carne, el gas y la luz. El porcentaje de aumento se tiene que regir sobre esos valores y superarlos porque hasta el boleto aumentó el 50%. Entonces nos expresaremos sobre esos aumentos y sobre la propuesta que lleve el Gobierno", indicó.
El gremialista consideró además: "El Gobierno tiene mucho trabajo, tiene que ver todo lo que hemos avanzado y como ha aumentado el costo de vida en Mendoza. Me preocupa profundamente que podamos transmitir en la paritaria todas las necesidades que tienen los trabajadores de la educación".
Sin querer adelantar números y destacando que no aceptarán un porcentaje techo para negociar, para el líder del SUTE la idea es "avanzar rápidamente, pero deberán llevar buenas propuestas para todos los temas planteados, porque no es solo lo salarial".
Se especula sobre las dificultades que se pueden presentar en la negociación y la posibilidad de que el gobernador utilice el recurso del aumento por decreto. En ese sentido Mateluna manifestó: "Nosotros creemos en la democracia y apostamos al diálogo y esto no es pura coincidencia, por lo que será responsabilidad del Gobierno asegurar un salario digno, salud laboral para los trabajadores e ingresos claros por concurso".
"Sin techo"
No solo los trabajadores de la educación se podrán firmes y pedirán que no haya un porcentaje techo o modelo para las negociaciones salariales, los demás gremios estatales también asumen la misma posición y muestran una firme postura, antes de ser citados por el Gobierno para sus paritarias.
El representante de los judiciales, Carlos Ordóñez, consideró que "el Gobierno tiene la obligación de dar un resultado en las paritarias para que los salarios no sean despreciados por los aumentos de los servicios".
Destacó que "desde diciembre lo que queremos es debatir las paritarias libres, sin techo, porque nosotros no tenemos especificidad sobre la inflación, pero si queremos que se contemple el valor de la mesa de consumo. Siempre hay una paritaria que se utiliza como formadora y modelo, pero no queremos que el techo sea el mismo para todas, porque las categorías son distintas y las cargas horarias también".
Ordóñez se mostró esperanzado en resolver el salario de los judiciales en paritarias y no que el gobernador tenga que decretarlos: "Queremos resolverlo, porque sería lamentable que tomen una medida así, no sería paritar y esto es un proceso y es un espacio donde los trabajadores tienen que ser escuchados. Esperamos que cumplan con la Constitución, que haya una negociación real y que busquen los mecanismos para que los trabajadores puedan tener salarios dignos".
Al pedido de los judiciales y el SUTE se sumó SITEA, aunque a diferencia de los otros el representante de este gremio, Federico Lorite, se animó a adelantar números y marcó una postura más dura.
"Vamos a pedir primero que no ponga techo, por eso pedimos paritarias libres y más teniendo en cuenta el proceso de devaluación que hubo. Vamos a pedir un piso del 35%. Aunque lo que más nos preocupa son los temas de despido y las mayores dedicaciones que fueron sacadas. Vamos a pedir que se reincorporen a esos trabajadores", detalló Lorite.
Respecto a la expectativas que tiene frente a la flexibilidad el Gobierno en la negociación, el líder SITEA sostuvo: " Todo va a depender del grado de conflictividad que va a haber en la calle y yo creo que van a haber muchas movilizaciones y por los despidos más gente en la calle reclamando".
"No tenemos expectativas, tenemos bronca. Este gobierno no gestiona anunciando obras, anuncia despidos y ajustes a los trabajadores. Lo creo capaz de cualquier barbaridad a Cornejo, por eso espero que respete el marco de las paritarias, porque hacerlas por decreto sería un gran error", recalcó el dirigente.
En tanto el sindicato más duro que tiene la provincia, ATE, no se quedó atrás y salió a mostrar que tiene un plan claro para resolver el salario de los estatales.
En primer lugar, Roberto Macho, secretario general del gremio, aclaró: "Ni el SUTE ni el Gobierno nos va a venir a imponer el techo de la negociación y no vamos a tomar como referencia el 22,3% que le dieron a los artistas porque es ínfimo frente a los aumentos".
El Gobernador Alfredo Cornejo, como su gabinete está viviendo en el mundo de las fantasías, es obvio que nadie puede comer con un aumento del 23%, porque la inflación llega al 35% y hubo una devaluación del 40% que se vio reflejada en una pérdida del poder adquisitivo", sostuvo Macho.
Para el dirigente, Cornejo ya ha tomado medidas nocivas contra los trabajadores al hacer "recortes salariales, en mayores dedicaciones y presentismo", por lo que destaco que "aún no tenemos un porcentaje definido, pero no vamos aceptar ni 22 ni 25 por ciento de aumento. Es muy poco".
Sin descartar la posibilidad de que el Gobierno pueda decretar los aumentos, el líder de ATE le pidió a Cornejo "recordar que en los años 2003, 2004 y 2005 el radicalismo, específicamente el cobismo, dio los aumentos por decreto por falta de cintura política y lo que consiguió es que nosotros saliéramos en forma constante a la calle y dimos vuelta tres decretos. Hicimos el paro más grande en la Argentina, con 46 días interrumpidos de huelga".
Asimismo y sin dejar las diferencia de lado, Macho dijo: "La provincia tiene dinero y está recaudando mucho más por la inflación que hay. Ahora hay que ver si el gobernador lo va a usar para sus necesidades partidarias o para los trabajadores. Hasta ahora, no lo ha reflejado en obras tampoco y ha recibido fondos nacionales".