Las redes sociales dejan mucho, minuto tras minuto. Y en el caso de la dirigencia política, muchas veces sirven como catapulta para opinar o lograr que hablen de ellos, cuando no hay grandes temas de fondo en torno a por qué mencionarlos masivamente.
Un caso emergente es el del exintendente de Guaymallén Alejandro Abraham, que dejó en su reemplazo a Luis Lobos para asumir como diputado nacional por el FPV.
Publicó en su perfil de Facebook una curiosa interpretación de los protocolos antipiquetes. Tenga o no razón en su análisis comparativo (porque lo puede tener), lo curioso fue la forma en que presentó la situación. Lo hizo así:
Recién escribí lo que le ha pasado a un celador mendocino, ejemplo de lo que están viviendo miles de argentinos por estas horas.
Ahora también vemos que se hacen protocolos antipiquetes, represión de la protesta popular, aunque ellos (el gobierno) dirá que es organizarla, salvaguardar los derechos de terceros, etc. Esto último no estaría mal por el contrario está bien, sino fuera porque adolece de una gran hipocrecía.
Si, recuerdo cuando los que hoy hacen protocolos antipiquetes en el año 2008 aplaudían, apañaban, se masturbaban, cuando los poderosos sojeros cortaron la rutas nacionales por varios meses, dejando prácticamente desabastecida a la población de sus insumos más elementales y pretendieron destituir al gobierno constitucional apretando al pueblo argentino.
Pareciera que la protesta de los ricos era válida, exquisita o más aún un orgasmo de noche de verano y la de los pobres un delito o cuando menos una procesión de grasas e inadaptados planeros Pareciera que si corta un sojero una multinacional hay que apoyarla y en cambio si lo hace un gremio, una organización social, los pueblos originarios, o algún cabecita negra hay que reprimirla. Vaya sentido de la igualdad, de la equidad y de la justicia.
Asi es Macri y su equipo y los seguidores aliados, arrastrado y baboso con los ricos y duro con los humildes.
Se rinde ante el juez Griesa y los buitres y balea a los niños de una murga, esto se llama cobardía,
Hoy pueden haber visto que el pueblo protestó y lo hizo en orden pero con la firmeza que da la legitimidad del reclamo justo. Por eso le digo a Macri, Bulrrich y los equipos de gerentes multinacionales que los acompañan en el gobierno, que el pueblo es sabio, es bueno pero no tonto y que si siguen gobernando para los ricos y los poderes internacionales van a tener que estar todos los días viendo estas marchas. No sería mejor que se les caiga una medida de gobierno que beneficie a los trabajadores, a los que más lo necesitan, a los 40.000.000 y que se dejen de gobernar para unos pocos miles de muy ricos.
Estimados gobernantes si continúan con las políticas neoliberales, impuestas por el imperio y el FMI, les aseguro que no va a ver protocolo que les alcance, en otros términos se van a tener que meter el protocolo Bulrrich en medio de sus intimidades porque el pueblo hará tronar el escarmiento.
Saludos