Las negociaciones entre el Ejecutivo y el gremio docente no llegaron a buen puerto y desde el SUTE anunciaron medidas de fuerza para el próximo lunes. De esta manera, se verá afectado el inicio del ciclo lectivo, dejando como rehenes a los chicos y poniendo en peligro el calendario de 180 días de clase.
El principal foco de conflicto en la negociación fue el ítem Aula. Mientras que en el Gobierno sostienen que es un adicional para premiar a los docentes que cumplen initerrumpidamente con sus funciones en los establecimientos educativos, los maestros entienden que va en contra de los derechos adquiridos y consagrados en la ley 5811.
Para los educadores que no falten y no abusen del uso de licencias, el aumento con ítem Aula incluido alcanzaría el 22,6%. Sin embargo, desde el SUTE aclaran que sin el adicional el incremento sólo es del 9% y denuncian que ese será el aumento real para muchos docentes que están en cambios de funciones o piden licencia por enfermedad.
No se trata de un problema nuevo, sino que todos los años se da una situación similar. Al respecto, desde el gremio docente criticaron al gobernador Alfredo Cornejo por convocar a paritarias tan cerca del inicio del ciclo lectivo. Según entienden, eso quitó margen de negociación y llevó a que se termine postergando el inicio de las clases.
Mientras tanto, en el medio de este tira y afloje están los chicos, que no podrán acudir a las aulas el próximo lunes.
En medio de las negociaciones, Alfredo Cornejo afirmó que era la mejor oferta que el gobierno provincial podía afrontar y advirtió que si era rechazada analizarían la posibilidad de dar el aumento por decreto.
Ante este complejo panorama, los padres deberán definir este lunes si llevan o no a sus chicos a los establecimientos educativos de la provincia. Es que pese al paro, las escuelas estarán abiertas y su funcionamiento se verá condicionado por la adhesión que tenga el paro de maestros.