La vicegobernadora Laura Montero ha dejado claro que su rol en la Legislatura nos se limitará a presidir las sesiones del Senado. Por el contrario, ha comenzado a encarar cambios estructurales en la Casa de las Leyes, que implican una re estructuración del personal y mayores controles en el presentismo. Estos cambios han generado molestias en el personal y en algunos legisladores que tendrán que resignar a sus empleados.
Si bien Montero aseguró que "hay que adecuarse entre todos y todos están tratando de poner lo mejor de sí", admitió que existen algunas reticencias en distintos sectores.
"Por supuesto que cuando hay que desprenderse de condiciones que tenían anteriormente, sobre todo en bloques que eran mayoritarios y ahora tienen que reducir, cuesta. Pero están poniendo voluntad para hacerlo", señaló la vicegobernadora.
Específicamente, el plan de Montero consiste en reasignar tareas a los empleados legislativos y adecuar sus funciones a las necesidades que existen en la Casa de las Leyes. "Hoy en día, muchos estaban trabajando en los bloques y no en servicios como comisiones, mantenimiento, biblioteca etc", explicó Laura Montero.
Por otro lado, admitió que también pondrán bajo la lupa ítems como presentismo y Mayor Dedicación del personal. "Lo que se ha hecho es licitar un sistema de medición biométrica, porque el de marcar con el dedo siempre se rompe", señaló respecto a los controles horarios del personal.
Por último, negó que estas medidas hayan ocasionado roces con los propios senadores de su partido. "No hay inconvenientes porque todos sabemos que estamos ante una nueva situación y tenemos que adecuarnos", manifestó.
Los dichos de Montero tuvieron lugar luego de que entregara un reconocimiento al actor Ernesto "Flaco" Suárez por su trayectoria y la participación en la película "Camino a la Paz".