Cada regalo que reciban los funcionarios del Gobierno nacional deberá quedar registrado. Así quedó establecido este lunes ya que se reglamentó el "Régimen de Obsequios a Funcionarios Públicos". Además, se tendrá que informar las causas por las que se le entregó.
El decreto fue elaborado por la Oficina Anticorrupción y se crean el "Registro de Obsequios a Funcionarios Públicos" y el "Registro de Viajes Financiados por Terceros".
En 60 días, se desarrollarán los sistemas informáticos necesarios para el funcionamiento de los registros creados. Mientras estén habilitados los sistemas, si un funcionario recibe un obsequio por razones de cortesía o costumbre diplomática, deberá comunicar dicha recepción a la máxima autoridad del organismo.
El nuevo texto señala además que los obsequios se deben incluir en el patrimonio del Estado a fines de educación, acción social, salud o patrimonio histórico cultural. Los únicos regalos que podrá conservar el funcionario son los que no superen el valor de cuatro módulos (cada módulo equivale a unos $1000).
"Esto es un paso importantísimo en materia de integridad y transparencia, ya que se busca aumentar la confianza de la ciudadanía en sus funcionarios y a éstos les otorga un marco claro de conducta ética", dijo Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción.
El artículo 18 de la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública N° 25.188, que llevaba 16 años sin reglamentarse, establece que "los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones".
Agrega que "en el caso de que los obsequios sean de cortesía o de costumbre diplomática la autoridad de aplicación reglamentará su registración y en qué casos y cómo deberán ser incorporados al patrimonio del Estado, para ser destinados a fines de salud, acción social y educación o al patrimonio histórico cultural si correspondiere".