Gabriela Michetti y Emilio Monzó, presidentes de ambas cámaras del Congreso, estudian cambiar el sistema de entrega y devolución de pasajes aéreos y terrestres a los legisladores.
La idea es terminar con el canje de los pasajes que no usen por dinero, como lo han hecho durante años. Senadores y diputados reciben 20 pasajes aéreos y 20 terrestres mensuales. Aunque no sea al valor del mercado, pueden pasar por "ventanilla" y cobrar los que no usen.
Según informa La Política Online, se pagan $1200 por los vuelos y $500 por los micros en el Senado, mientras que en Diputados $670 y $295. Según el mismo medio, en el Congreso es vox populi que hubo y hay legisladores que prefieren vender pasajes por su cuenta a precios más altos.
Una razón para esa práctica, es que se trata de dinero en efectivo que no pasa a contar para el descuento por el impuesto a las ganancias. Cada uno por su lado, Michetti y Monzó creen que llegó el momento de trasparentar la entrega de pasajes y estudian los caminos más convenientes.
Entre los sistemas que consideran está un sistema digital que permita identificar cuando un senador compra y usa un pasaje. Otro sería aplicar lo que en otros lados del mundo, que reciban un viático fijo para todo gasto, un sistema que en Argentina no sería fácil de implementar y tampoco le caería bien a la opinión pública.
En la fallida resolución que aumentaba los recursos de los legisladores, aún vigente en el Senado, se aumentaban los gastos de representación de 10 a 20 mil pesos.
Muchos legisladores dicen que no es mucho dinero. Es un sueldo de un diputado de Chile, que también cobra viáticos. Pero no vende pasajes.
Fuente: La Política Online