Como parte de la reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional, ayer la Cámara de Diputados aprobó la implementación de la boleta única electrónica (BUE) en las legislativas 2017 y ahora debe ser ratificado por el Senado. Sin embargo, hay expertos que alertan que la BUE podría atentar contra el secreto del voto.
Además de sostener que "se pone en riesgo el secreto del voto", un grupo de informáticos entrevistado por La Nación afirmó que la BUE "amplía las posibilidades de fraude".
Javier Smaldone, Iván Barrera Oro y Tristán Grimaux dijeron que esto puede hacerse a través de aplicaciones de celular. "El sistema de Boleta Electrónica incluye un chip, que se puede destruir, leer y modificar desde una distancia variable de 50 centímetros y posiblemente más. Cada chip está numerado. Por lo cual, si el presidente de mesa o el sistema logra identificar el número de chip que se le asigna a un votante, después puede identificar quién votó a quién. Ese número es inalterable, viene de fábrica", enfatizó Smaldone.
De acuerdo con este grupo de informáticos, la violación del secreto del voto también puede lograrse de otras maneras, y ejemplificaron con casos que han ocurrido en distintos lugares del mundo.
"En Holanda en 2008, técnicos informáticos y hackers mostraron cómo, con un receptor de radio y pequeña computadora portátil, podían determinar a quién se estaba votando a una distancia de 25 metros. ¿Cómo? A través de las ondas electromagnéticas del sistema de votación, que son originadas en cualquier computadora", plantearon.
Además, dijeron que puede implementarse a través del ruido eléctrico: "Con un software que genere un ruido eléctrico, en el puerto USB de una máquina se puede decodificar, desde otra máquina que esté a cinco metros de distancia, qué información se está transmitiendo. Esto es transmisión de información a través de vías no previstas y se aplica a cualquier sistema electrónico".
Y por último, sostuvieron que el secreto del voto puede violarse a través del almacenamiento de datos. "Otra forma es que de alguna manera el sistema almacene los votos que fueron emitidos. El proyecto del Ejecutivo exige que la máquina no pueda grabar datos. Pero el sistema que se usó en Buenos Aires y en Salta tenía un componente que permite tranquilamente almacenar todos los votos", plantearon.