La competitividad de Mendoza frente al resto del país se encuentra en un nivel considerado "incómodo". El informe de la Fundación Libertad, que MDZ publicó ayer, reveló que nuestra provincia se ubica en séptimo lugar en el Índice de Desempeño Provincial 2016, que si bien habla de un nivel "elevado" en el espectro nacional, está por debajo de las mayores economías provinciales de la Argentina, e incluso de la vecina San Luis. Para el Gobierno esto no es una sorpresa, teniendo en cuenta la responsabilidad del Estado en los altibajos de la competitividad local.
Algunas variables del informe ya fueron tomadas en cuenta por el Gobierno provincial, donde aseguran que se "está trabajando en ello", con el objetivo de incrementar la productividad económica y mejorar la competitividad local. Se apunta, entre otras cosas, a eficientizar el gasto público (en miras a reducirlo) y achicar la presión impositiva.
Emilio Guiñazú.
El secretario de Energía, Emilio Guiñazú, recordó a MDZ que "el gobernador Alfredo Cornejo se encontró en Mendoza con una situación bastante delicada desde el punto de vista de la matriz económica de la provincia y del peso que tenía el Estado: un Estado pesado, que tiene un costo bastante alto y que no necesariamente lo aplica de manera eficiente".
Aunque manifestó que el Índice de Desempeño Provincial "no califica la calidad del gasto público o el servicio que brinda" el Estado, señaló que "el ránking, en general, está razonablemente en línea con el desempeño económico de las provincias". En ese sentido, indicó que "las provincias más competitivas son aquellas que poseen un mejor desarrollo económico, y las menos competitivas son las que tradicionalmente el Estado ha tenido un rol más activo en la creación de empleo".
"Mendoza tiene que compararse con los mejores y tiene que aspirar naturalmente a ser líder en el tema de competitividad, porque siempre hemos sido una provincia que motoriza su economía en base al trabajo y la capacidad de su gente, con una cultura que nos permite aspirar a ser una provincia muy competitiva", añadió.
Para Guiñazú, uno de los problemas que enfrenta la competitividad local "es que nuestras matrices productivas originales, que en algún momento nos pusieron en el liderazgo a nivel país, hoy se encuentran agotadas, porque el mundo y los mercados han evolucionado y no necesariamente nuestros productos lo han hecho a la misma velocidad".
"Tenemos que seguir trabajando para encontrar otros vectores de crecimiento, y de esa manera crear empleo privado y descomprimir el sector estatal, lo que lleva a un círculo vicioso: un Estado más ágil que preste mejores servicios a partir de los gastos que genera y que demande menos impuestos, generando sectores privados más eficientes, por la infraestructura, y más competitivos porque dedican más dinero a la capacitación e inversión y menos dinero al pago de impuestos", expresó.
La elevada presión fiscal
Una de las variables evaluadas por la Fundación Libertad en que Mendoza mostró un mal desempeño es la presión fiscal, que se ubica en el 5,3% respecto al PBG, una de las más altas del país, lo que en parte explicaría una mayor recaudación por impuestos provinciales que otras jurisdicciones. Reconociendo esta problemática, Guiñazú planteó que "hay muchos sectores, como energía y petróleo, que pagan impuestos muy por encima de otras provincias. Eso hace que los inversores, a la hora de tomar una definición, cuando ven una diferencia de 2,5 puntos en Ingresos Brutos, vayan a invertir a provincias vecinas o más competidoras".
Atento a ello, según el funcionario, el Gobierno apuesta a "bajar progresivamente" las alícuotas de Ingresos Brutos, tal como se viene exponiendo en las presentaciones del Presupuesto 2017 en la Legislatura. "La política fiscal que se está planteando va a permitir, en el mediano plazo, bajar la carga de impuestos provinciales y darles mayor competitividad a las empresas dentro de la provincia", enfatizó. Así, formuló Guiñazú, se evitaría recaudar mediante la presión impositiva, que termina provocando una caída en la actividad económica.
"El Gobierno está haciendo énfasis en educación, seguridad, salud, infraestructura y energía, que llevan mucho tiempo en mostrar resultados; si logramos concretar todo ello con menos plata, cobrando menos impuestos, la competitividad aumentará considerablemente", amplió.
Para Guiñazú, la clave está en "mejorar los ingresos, que no necesariamente significa aumentar impuestos, sino a través de la actividad económica", lo que conlleva al efecto de la "elasticidad", es decir, "a ganar más cobrando menos, porque más gente se incorpora al circuito económico". En ese sentido, analizó que "desde hace muchos años, las gestiones estatales de Mendoza han trabajado mal, ya que cada vez depende más de los aportes de la Nación y de financiamiento caro: gastamos más de lo que ingresa".
"El Estado debe gastar menos y en forma más eficiente, para que ello redunde en mayor actividad económica y que la recaudación aumente por ese volumen y no por el porcentaje de impuestos·, consideró.