Tras comprobar que los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci contaron con la complicidad de la policía de Quilmes para evitar su captura, la gobernación de la provincia de Buenos Aires decidió intervenir la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) y disolver la policía departamental de esa misma localidad.
Allí, los investigadores confirmaron que los prófugos, condenados a cadena perpetua por ser los autores del triple crimen de General Rodríguez vinculado al tráfico de efedrina, estuvieron dos veces en lo de la ex suegra de Martín Lanatta y antes en la quinta de Marcelo Melnyk, hoy detenido, sólo gracias a la connivencia de las fuerzas de seguridad de Quilmes. Las filmaciones de las cámaras de seguridad de la zona ratifican la sospecha de los investigadores.
En los movimientos fue desplazado el titular de la DDI Marcelo Di Rosa, y apartado el jefe de Investigaciones bonaerense, Néstor Larrauri .
Además, ayer en el marco de los 37 allanamientos realizados en el sur del conurbano bonaerense, fue detenido por tenencia de armas Marcelo Mallo, jefe de Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), y miembro de la organización Compromiso K. Mallo, barrabrava de Quilmes, es conocido por sus relaciones con el ex chofer de Néstor Kirchner Rudy Ulloa y con Aníbal Fernández.
Macri con Vidal
Mauricio Macri encabezará esta mañana su primer acto público del año, luego de su descanso en Villa La Angostura. Será en Mar del Plata, con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Funcionarios con despacho en la Casa Rosada ratificaron la intención de que las autoridades provinciales mantengan el rol protagónico en la crisis que generó la fuga y la búsqueda de los prófugos de la cárcel de General Alvear para exponer lo menos posible al Presidente, aunque descontaron que será imposible desligar ese encuentro del caso que más preocupa al Gobierno y que implicará un respaldo a Vidal, aunque en principio no está prevista una conferencia de prensa para que Macri se refiera directamente al tema.
Zona liberada
El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, ya lo había dicho: "Tengo dudas si no hay sectores policiales que comparten data con este tipo de mafias en esas zonas del Gran Buenos Aires", dijo al evaluar las fallas en los operativos de captura de los tres homicidas. El ministro de Gobierno, Federico Salvai, también manifestó sus dudas, como informó ayer al diario porteño La Nación y sostuvo que "heredamos un nivel de corrupción muy alto", pero se mostró optimista al considerar que "la crisis genera una oportunidad para depurar, para purgar".
Los funcionarios del gobierno bonaerense sospechan que fue en gran medida gracias a esas filtraciones que los asesinos aún están libres y pudieron estar un paso delante de sus perseguidores durante ocho días, incluso el jueves pasado, cuando el gobierno creyó que los tenían cercados en Rancho. Esta desconfianza sobre la fuerza de seguridad bonaerense fue uno de los motivos por los que se pidió fortalecer el apoyo de la Gendarmería, la Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal.
Las "dudas" del ministro de Seguridad sobre el desempeño de un sector de la fuerza llegarían incluso más arriba: ya está en la mira de la gobernación la Dirección de Investigaciones, de la que dependen todas las DDI, comandada desde marzo del año pasado por el comisario general Néstor Adolfo Larrauri. El funcionario ya fue apartado de la investigación.
"Hay varias cosas raras que me llaman la atención. Las dos visitas de Lanatta a su ex suegra, por ejemplo: es raro que vuelvan, sabiendo la policía debía estar cerca? o quizá tenían el dato de que la zona estaba liberada. Lo que ocurrió el jueves en Ranchos, después de que le dispararan a los dos policías, también es raro. Estábamos en pleno rastrillaje cuando llega un alerta de que podían estar otra vez en el sur del conurbano. Se fueron casi todos para allá, antes de terminar de recorrer la zona rural. Quedaron unos pocos policías para abarcar Ranchos, Chascomús y llegar hasta General Lavalle", dijo un investigador judicial al diario La Nación.
El "Factor Aníbal"
En tanto, el diario Clarín apostó todas sus fichas a que detrás de la fuga de los responsables del Triple Crimen de Gral. Rodríguez está Anóbal Fernández a quien no dudó, inclusive, de denominar abiertamente como "La Morsa".
El periodista Jorge Lanata escribe este lunes en Clarín un artículo que busca darle entidad a sus acusaciones contra Fernández. Dice Lanata:
-Entre 2006 y 2008 se incrementó como nunca antes la importación de efedrina.
-Sucedió una pelea sorda entre el Registro Nacional de Precursores Químicos del SEDRONAR junto al entonces titular, José Granero, contra el entonces ministro de Justicia, Aníbal Fernández, por el control del área.
-Grupos de narcos mexicanos, atentos a que la importación de efedrina era legal, se instalan acá. La efedra, de donde se obtiene la droga, crece en China e India. Debe estar legalmente regulada junto a otros 60 precursores, y en México se utiliza para elaborar metanfetamina. El kilo que llegaba a 100 dólares a Argentina se vendía en 10.000 dólares en México
-Entre 2004 y 2005 -publicó Emilia Delfino en PERFIL- se importaron 3.449,5 kilos de efedrina. A principios de 2006 comenzó el aumento desmedido: ese año entraron casi 7.000 kilos, y el pico sucedió en 2007 con 19.200 kilos.
-En 2008 sucede el triple crimen de General Rodríguez, y ese año las importaciones bajaron aunque no tanto: 15.650 kilos. Después del 28 de agosto -el crimen fue el día 7 del mismo mes- la importación se detuvo.
-En julio de 2014 trascendieron partes del expediente de Servini de Cubría en una investigación sobre efedrina donde supuestos cómplices de Fernández lo vinculan con el negocio. La jueza afirma que “existe una clara e indispensable participación de funcionarios públicos en las maniobras por narcotráfico”. Servini procesó a José Granero, a Gabriel Abboud y a Julio De Orue, del Registro de Precursores Químicos. Granero dijo entonces al portal Tribuna de Periodistas: “Me hicieron una cama”.
-En Periodismo para Todos, José Luis Salerno, ex policía y ex socio de Ferrón, uno de los asesinados, involucró a Aníbal en el Triple Crimen: “Para mí, la orden la da Aníbal, no Pérez Corradi, que era un financista. El negocio de la efedrina se lo quedó Aníbal con la SIDE”. “Forza, Ferrón y Bina quisieron quitarle el negocio a Fernández”, agregó.
-Las peripecias de Esteban Pérez Corradi, uno de los protagonistas del caso fueron investigadas en detalle por Emilia Delfino y Rodrigo Alegre: es una historia abierta. “Según consta en los registros de Gendarmería Nacional -escriben-, Pérez Corradi salió del país el 26 de julio de 2008, exactamente quince días antes de la desaparición de los tres socios. Vía Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tomó un vuelo de Lan Chile y regresó el 10 de agosto por Lan Perú. Pero no ingresó en Chile ni en Perú. Fueron escalas para llegar a México”.
-Ante la Justicia, la viuda de Forza, Solange Bellone, declaró haber conocido un encuentro entre su esposo y Aníbal. “Hizo mención a La Morsa, alguien que tenía bigotes”, dijo.
-Martín Lanatta, ante las cámaras, fue más preciso: trabajó con Aníbal, recaudaba para él y para Andrés Meiszner en el RENAR, llevó dinero de un cartel mexicano con un acompañante de la SIDE a casa de Fernández, etc. Amplió ante la Justicia con nombres y direcciones que evitó mencionar en el aire.
-Semanas más tarde se conoció en perfil.com un video grabado en la cárcel por el propio Lanatta, donde Antonio Solivaret, ex asesor de la municipalidad de Quilmes, le ofrecía a él, su hermano Cristian y a Víctor y Marcelo Schillaci mejorar su pena a cambio de una retractación. “Yo me retracto, lo dejo limpio y el tipo gana”, dice Lanatta en el tape.
Días pasados, en Telenoche, comenté una obviedad: “Si quieren saber qué pasó pregúntenle a Aníbal Fernández”. Muchos se asombraron, hasta que hace pocos días los personajes vinculados a “la Morsa” comenzaron a aparecer: primero fue Marcelo Melnyk, el empresario gastronómico que le confesó a la Justicia que había alojado a los prófugos en su quinta de Florencio Varela. Según escribió ayer Nicolás Wiñazki en Clarín, “el vínculo entre el ex jefe de Gabinete y Melnyk nació cuando los presentó, en 2007, uno de los jefes de la barra brava del club Quilmes, Osvaldo “Dedo” Becerra. “Dedo”, quien pasó de barra brava a regente de varias parrillas por esa zona del conurbano bonaerense, conocía al joven Melnyk porque uno de sus locales de comida estaba ubicado frente a la pizzería “El Faraón”, con la que Melnyk habría generado una fortuna rápida y considerable, según el relato de vecinos, clientes y fuentes también de la política. “Melnyk -agregó- realizó trabajos políticos para el jefe territorial de La Cámpora de Quilmes, Diego Méndez, nombrado por Fernández en la sede local del ANSeS”.
Desplazados por el gobierno bonaerense
Nueve funcionarios fueron separados desde la fuga
Unidad Penitenciaria N° 30, General Alvear
Manuel Guevara
Director, Prefecto Mayor (E.G)
Ariel Elichelibeti
Subdirector, Prefecto (E.G)
Servicio Penitenciario Bonaerense
María Florencia Piermarini
Titular
Claudio Cardo
Director General de Coordinación, Inspector General (E.G.)
Carlos Russo
Director General de Asistencia y Tratamiento
Marcelo Rotger
Director General de Seguridad, Inspector General
Gabriel De Murtas
Director General de Seguridad, Inspector General
Alberto Paez
Subdirector General de Recursos Humanos
Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes
Marcelo Di rosa
Titular