La gestión de Isela Constantini en Aerolíneas Argentinas comenzó con la desvinculación, primero, de dos de sus directores: Leandro Serino e Ignacio Echechiquia y luego de Cristian Landriscina, sindicados como militantes de La Cámpora, junto al expresidente de la compañía estatal de aviación, Mariano Recalde.
Según informó Clarín, los tres gerentes salientes tienen en común que llegaron a sus puestos impulsados por Axel Kicillof. En la compañía niegan que esa fuera la razón de la salida. Entienden que ninguno desempeñó sus funciones de la mejor manera.
Serino era gerente y estaba a cargo de la programación de vuelos. Fue parte de las complicaciones de las vacaciones de invierno, cuando gran cantidad de vuelos fueron reprogramados. Echechiquia era vicepresidente global de Ventas Directas. A su cargo tenía múltiples tareas, pero la que le ocupaba mayor cantidad de empleados era la supervisión de los “call centers” de la compañía, dedicados a la atención al cliente. Según su currículum, Echechiquia estuvo en LAN antes que en Aerolíneas.
Landriscina es identificado como “camporista” por casi todo el sector, y se desempeñaba como gerente de Planificación Industrial Materiales y Operaciones. Landriscina todavía estaba a cargo de esas áreas durante los primeros días de Costantini en la compañía, pero ya está afuera de la empresa.