Orozco e Iglesias respiran más tranquilos

Los intendentes de Las Heras y Guaymallén aseguran estar recuperando y reordenando a los municipios.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Los municipios de Las Heras y Guaymallén están atravesando una profunda crisis económica que, en boca de sus intendentes, Daniel Orozco y Marcelino Iglesias, respectivamente, parece que van solucionando. Igualmente aseguraron que van dejando atrás los conflictos políticos que convulsionaron sus primeros días de gestión.

Consultados por MDZ, ambos jefes comunales destacaron que, a cuarenta días de gobierno, sus planes de austeridad y revisión de contratos están dando sus primeros resultados. Además, coincidieron en que el peronismo está 'portándose bien' desde su rol de oposición, canalizando los diálogos a través de los Concejos Deliberantes.

Daniel Orozco, intendente de Las Heras, señaló que "hoy la situación está bastante bien" y ponderó el trabajo que se está llevando a cabo con respecto a los trabajadores municipales contratados: "Hemos blanqueado unos 200 ñoquis que nunca se presentaron más otros 150 empleados que aún están en condiciones irregulares, ya sea por falta de certificados (psicofísico o buena conducta) o porque fueron nombrados después del 1 de julio".

Además resaltó que "estamos llevando a cabo un plan de austeridad para tratar de pagar los sueldos, brindar todos los servicios y sanear las cuentas que actualmente están muy en rojo, con unos 180 millones de pesos de deuda flotante". A su vez, adelantó que el Concejo Deliberante lasherino tiene que tratar un pedido del Ejecutivo municipal para aprobar un endeudamiento para capitalizar fondos y ejecutar obras.

En cuanto al trato con el peronismo y kirchnerismo local, Orozco reconoció que "hay mucho dialogo, ya que es muy importante mantener los canales de dialogo abiertos" y si bien manifestó que "hay algunas rispideces, como en cualquier nueva gestión", destacó que "estamos tratando de llevar las cosas de la mejor manera posible con ellos".

De todos modos, recordó que "tengo la conciencia totalmente tranquila y no le debo nada a nadie", a lo cual sumó que "ellos (el Frente para la Victoria) le pueden deber cosas y haber tenido alguna connivencia en el partido. Tiene que ser todo constructivo y en función del vecino, no me interesan los contubernios políticos que pueda haber habido anteriormente".

Marcelino Iglesias, intendente de Guaymallén, señaló que "estamos arrancando pero con una gran ventaja: hemos comenzado a ordenar las cuentas, el recurso humano y los servicios".

"En febrero quizás ya se puedan ver algunas acciones importantes. El martes iniciamos una acción permanente de bacheo en todo el departamento y posteriormente, entre marzo y abril, algunas acciones de reasfaltado y reencarpetado, porque lamentablemente por la falta de mantenimiento de los últimos seis meses muchas calles ya son irrecuperables. Paralelamente estamos armando un nuevo esquema de recolección de escombros que esperemos que en abril comience a arrojar sus resultados", detalló en cuanto a los planes de obras y servicios en el corto y mediano plazo.

Ante la consulta sobre los empleados cesanteados, que le trajeron conflictos en sus primeros días de gestión, Iglesias explicó que "ya han salido alrededor de 50 cesantías, otros tantos han renunciado para evitarlas, lo que se suman jubilaciones y ceses de contratos. En total suman más de 200 empleados". En ese sentido, aseguró que "vamos a continuar con esta tarea, porque siguen sobrando muchos recursos humanos fundamentalmente en el área administrativa".

Al igual que el jefe comunal lasherino, el intendente de Guaymallén informó que "el dialogo con el Frente para la Victoria es fundamentalmente a través del Concejo Deliberante y es bueno, constructivo, respetuoso y trasparente. Ellos fijan sus posturas, las discutimos, apoyan algunas cosas y otras no, pero es institucional y no como era antes basado en el 'toma y daca', eso se acabó de plano".