El 15 de enero no fue un día más par el gobernador Alfredo Cornejo. En cuestión de horas firmó diferentes decretos fundamentales que trazan los lineamientos de su primer año de gestión. Primero, declaró la nulidad de 83 de los acomodos firmados por Francisco Pérez, luego le puso un filtro al pago de proveedores a los que se les adeuda más de un millón de pesos y, por último, este jueves se dio a conocer el alcance del plan de austeridad que comenzará a regir en Casa de Gobierno.
A través del decreto 65, publicado hoy en el Boletín Oficial, el mandatario no sólo dispone un congelamiento de la planta de personal, sino que va un paso más allá e insta a sus funcionarios a iniciar los trámites correspondientes para jubilar al personal que se acerca a la edad de retiro.
Además de ello, mediante el artículo 3 del decreto suspende el incremento de porcentajes y el otorgamiento de nuevos adicionales por mayor dedicación, dedicación de tiempo completo o mayor horario a los empleados. Esto se sumará a las tareas de revisión encabezadas por el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, quien tiene la lupa puesta sobre los adicionales otorgados durante el gobierno de Pérez.
En otro orden, también pone un límite a la firma de convenios con Universidades, Facultades y otros organismos no Gubernamentales, que impliquen erogaciones económicas para la Provincia.
Por otro lado, el decreto de austeridad del mandatario dispone que sólo tendrán celulares oficiales el señor Gobernador, los Ministros, Secretarios del Poder Ejecutivo, los Subsecretarios y Directores. "El resto de los agentes públicos que en la actualidad tengan celulares oficiales los deberán reintegrar en el plazo de 30 días hábiles a contar de la fecha de la publicación del presente acto administrativo", señala el artículo 8 de la norma. Incluso, autoriza a Contaduría General de la Provincia "a descontar el monto del consumo de los haberes del titular el mes inmediato posterior".
Otra característica de gestión que ya es indisimulable, es el centralismo a la hora de tomar decisiones. Antes de aprobarse, todo debe pasar bajo la estricta mirada del gobernador y así queda reflejado en este decreto. "Toda adquisición de bienes de capital, con financiamiento de rentas generales o recursos afectados provinciales en los Organismos de la Administración Central (carácter 1) y Cuentas Especiales (carácter 3), deberán contar con la autorización expresa del Señor Gobernador de la Provincia previa aprobación del Ministerio de Hacienda y Finanzas", establece el texto que lleva la firma de Cornejo y todos sus ministros.
Por último, también le otorga "superpoderes" al Ministerio de Hacienda, que será el que tenga a cargo el seguimiento y control de la ejecución presupuestaria.