Denuncian que los Lanatta tienen protección policial

Un testigo clave declaró en el juicio que terminó condenando a los hermanos a prisión perpetua que éstos tenían un paraguas protector en la Policía Bonaerense. Aquí, partes fundamentales de su testimonio.

Foto: Publicada en La Nación
Foto: Publicada en La Nación

Burlándose de todo operativo cerrojo, los prófugos Víctor Schillaci, Cristian y Martín Lanatta condenados a prisión perpetua por el triple crimen de General Rodríguez tendrían protección policial, según se desprende de un testimonio clave.  

A casi una semana de haber desaparecido, los acusados de haber matado a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina continúan sueltos mientras un halo de sospecha se ha montado sobre las fuerzas de Seguridad y la clase dirigencial. 

"Eran informantes de la policía. Cuando había un revoleo más o menos se prendían", declaró un testigo en el juicio oral que terminó con la condena a prisión perpetua de los hermanos Lanatta y Víctor y Marcelo Schillaci.

Como recuperó La Nación, ese testimonio que figura en la página 228 de la sentencia tomó notable actualidad debido a que la búsqueda de los autores de la masacre ocurrida en General Rodríguez avalaría la sospecha de que los prófugos podrían tener protección de algunos integrantes de la misma fuerza de seguridad asignada a sus capturas.

El testigo mencionó al comisario Edgardo Eliseo Perdiguero, quien junto con el oficial Daniel Salazar y otros uniformados, identificados como Miguel Ángel Sosa y Ariel Santamaría, formaban parte del paraguas protector que los Lanatta tenían en la policía bonaerense, para entregar camiones con carga robada y armar y desarmar causas a cambio de dinero en la zona de Berazategui y Quilmes.

Dos comisarios retirados y un funcionario judicial consultados por La Nación apuntaron a un ex jefe policial que actualmente trabaja como abogado, todavía respetado por un sector de la policía bonaerense, como el protector de los Lanatta en la escandalosa persecución.

"Ellos tienen conexión con la policía, cuando había que voltear algún camión, se ponían. Perdiguero fue al taller a pedir información de cómo tenía que declarar. Yo lo vi porque estaba viviendo en Videla 631. Cristian me había prometido un montón de cosas, por eso, cuando salí de la cárcel estuve ahí 15 o 20 días. También apareció Marcelo Schillaci, para ver lo que tenía que decir, el que les daba indicaciones era Cristian Lanatta", expresó el testigo, en una declaración que fue tenida en cuenta por el Tribunal Oral de Mercedes para condenar a los acusados por el triple homicidio.

Según se ventiló en el juicio oral, la casa de Videla 631, en Quilmes, fue el lugar donde se concretaron los homicidios de Forza, Ferrón y Bina. En esa casa vieron al comisario Perdiguero, aunque nunca fue vinculado con el triple asesinato, sino con su presunta participación en la red de encubrimiento de las actividades de los Lanatta.

Cuando los jueces del Tribunal Oral de Mercedes condenaron a los actuales prófugos por los tres homicidios ordenaron que se investigara "la posible comisión de los delitos de falso testimonio, robo agravado en poblado y en banda e incumplimiento de los deberes de funcionario público respecto de Perdiguero, Salazar, Sosa y Santamaría".

Repasá el informe completo aquí.