Una multitud de manifestantes se concentraban hoy en la Plaza de la Independencia de San Miguel de Tucumán frente a la Casa de Gobierno local para repudiar la represión sucedida en ese mismo lugar durante la noche anterior, así como también las irregularidades cometidas en los comicios del pasado domingo.
Con fuerte presencia de efectivos de la Policía provincial, la Gobernación era custodiada ante la movilización que comenzó pasadas las 20, que tuvo su pico a las 23 y que aún en la medianoche aún muchas personas permanecían allí.
Con vallas y un doble cordón policial, la Casa de Gobierno tucumana era el principal foco de concentración de manifestantes. A pesar de que se había rumoreado la posibilidad de que se realizara también una "contramarcha" del oficialismo para respaldar al gobernador, José Alperovich, y al candidato a sucederlo Juan Manzur, no había presencia de militantes kirchneristas.
Al mismo tiempo, en la Ciudad de Buenos Aires se había incrementado el vallado y la cantidad de miembros de la Policía Federal en la Plaza de Mayo, al igual que en la Casa de Tucumán, ubicada en Suipacha 140, en el Microcentro porteño. Sin embargo, la concurrencia frente a la Casa Rosada no era tan cuantiosa como la de las protestas en Tucumán.
La protesta se extendió también a la capital de Salta -donde hubo una pintada en el vehículo que usó Daniel Scioli y Carlos Zannini, presentes allí- y en menor medida en la ciudad de Córdoba y Mendoza, donde unas 200 personas pidieron transparencia política en San Martín y Peatonal.
A diferencia de lo ocurrido el lunes a la noche, esta vez no hubo violencia, pero sí sumó mayor adhesión de otras localidades de Tucumán, como Concepción, Tafí del Valle, Lamadrid, Tafí del Valle y Juan Baustista Alberdi, entre otros.
El principal reclamo de los tucumanos fue para que se realizaran nuevamente las elecciones, pero esa alternativa ya fue descartada de pleno por las autoridades electorales tucumanas.